BOLIVIA Y VENEZUELA SE DESPIDIERON DE LA COPA
Ganar era la única opción para los dos. Y ninguno ocultó sus ambiciones ofensivas. Anduvo rondando el gol por el arco de Angelucci y también por el de Leo Fernández. Las proyecciones de Alvarez (el mismo que le hizo el golazo a Perú en la jornada inaugural) y el talento de Limberg Gutiérrez eran las mejores armas bolivianas. El prolijo toque colectivo y las apariciones de Ruberth Morán y Arango desembocaban en las situaciones venezolanas.
Dos veces el poste le negó la posibilidad de festejar a Alvarez. Y otra vez fue Leo Fernández quien se interpuso ante un fuerte derechazo del defensor y Botero, solo y cerca, no pudo aprovechar el rebote. Pero fue Venezuela el primero en gritar: una gran maniobra de Ricardo Páez culminó con un tiro de media distancia que tapó el arquero boliviano; el rebote le quedó justo a Morán para definir de zurda.
No tardó en igualar Bolivia. Un disparo bajo y esquinado de Galindo, dentro del área grande, se convirtió en el empate. Hasta el final continuó la movilidad y la búsqueda ofensiva. Sobre la hora tuvo dos chances muy claras Arango. Y quedaron mano a mano. Argentina, agradecida.
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