BORTOLOZZI PIDIÓ QUE VUELVAN A DICTARSE CONMUTACIONES DE PENAS
“Como interventor de la cárcel de Coronda, deseo que las conmutaciones salgan”. Así, Jorge Bortolozzi dejó en claro públicamente cuál es su postura respecto del posible acortamiento de las penas de los internos.
La conmutación es una facultad exclusiva del Poder Ejecutivo. En la provincia se otorga tradicionalmente en dos momentos del año: el 25 de mayo y en diciembre, para Navidad. Sin embargo, una serie de cuestionamientos que había desatado la primera conmutación firmada por Jorge Obeid en esta segunda gestión -se le redujo la condena a 25 años a un hombre de Pérez, que había asesinado a su esposa, cuñada y a la abuela de ambas- hicieron que el gobierno reviera la decisión política, y a partir de ese momento, no se volvió a conceder el beneficio ni en diciembre del año pasado ni en mayo de 2005.
En el medio, la cárcel de Coronda, el principal penal de la provincia, vivió el hecho más macabro de la historia: en abril, 14 internos oriundos de Rosario fueron asesinados por otros reclusos de esta ciudad. El hecho dejó a flor de piel un eventual enfrentamiento entre santafesinos y rosarinos, y hasta el día de hoy siguen vivos los rumores sobre una supuesta venganza.
En ese clima, Bortolozzi consideró que volver a conceder las conmutaciones, un beneficio esperado siempre por los internos para fin de año, podría ayudar a mantener la pacificidad del penal.
“Nadie cuestiona la facultad del gobernador, pero mi opinión, a siete meses de haber iniciado esta intervención, es que la conmutación podría ayudar a la pacificación de Coronda”, dijo el funcionario a El Litoral.
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En trámite
En realidad, los trámites para alcanzar el beneficio ya comenzaron. Bortolozzi dijo que sólo en Coronda se completaron más de 600 solicitudes.
“La gestión está avanzada; en agosto le enviamos todo a la Dirección (del Servicio Penitenciario), y tengo entendido que algunos casos ya han pasado por la revisión de la Corte”. El interventor insistió en resaltar la importancia que tendría la firma del decreto para la población penal.
“Es a los efectos de aplicar también premios a quienes hacen un gran esfuerzo para garantizar la tranquilidad en la Unidad. También sería deseable que además de ser reconocidos con la reducción de la pena, tengan el beneficio oportunamente: que la conmutación se conozca en diciembre y no meses después, que sea un verdadero regalo de Navidad”, sugirió.
Por su parte, el subsecretario de Asuntos Penales, José Luis Benaglia, confirmó que está en estudio la firma del posible decreto.
“Hay alrededor de 900 solicitudes, teniendo en cuenta las cárceles de toda la provincia. Es muy probable que el beneficio se conceda, pero eso se daría sólo después de un pormenorizado estudio de cada caso, para no caer en errores o situaciones injustas”, dijo Benaglia a El Litoral. De todos modos, insistió en que la decisión final es potestad exclusiva del gobernador.
El penal de Coronda, hoy
Bortolozzi también se refirió al documento que acaba de emitir la Coordinadora de Trabajo Carcelario con denuncias de los internos: que encapuchados recorren los pabellones de noche, que las requisas son violentas y agresivas, y que hay rumores sobre posibles venganzas.
El funcionario reconoció la “seriedad” con la que trabaja el organismo, e intentó dar respuesta a cada planteo.
“En función de las informaciones que circularon sobre las capuchas, hicimos correctivos y detectamos que cierto personal encapuchado hizo controles sobre la integridad de los barrotes. Esos agentes, que argumentaron querer evitar represalias de los internos, no sólo fueron sancionados, sino desplazados de sus funciones porque no se pueden usar capuchas y porque esto siempre predispone mal a los internos e impacta negativamente en la convivencia de la población penal”, explicó.
Sobre las requisas, admitió que “está en discusión qué elementos debe tener el interno en su celda”, porque a veces, hasta se llegan a romper fotos de familiares pegadas en la pared por temor a que escondan ladrillos flojos o chuzas. De todos modos, aseguró que si bien se intensificaron los controles -ahora las requisas son a primera hora de la mañana antes de que los internos ingresen a los talleres-, los métodos son menos resistidos que los que se hacían años atrás.
Finalmente, desestimó toda posible venganza. “Es cierto que cuando la Coordinadora vino a hablar, había una ola de rumores que era más que preocupante y por eso tuvimos numerosísimos llamados de los familiares. Pero los propios delegados están planteando reuniones conjuntas de las dos alas para llevar tranquilidad. No descarto que haya problemas individuales, pero no ánimo de venganza”. Bortolozzi hizo su última aseveración: “El supuesto muro para separar a rosarinos y santafesinos no se construyó ni se va a construir”.
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