BOTNIA NO MUESTRA SEÑALES Y LA CUMBRE SE DEMORA
La reunión bilateral entre los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez por el conflicto de las plantas papeleras, que se suspendió la semana pasada por diferencias entre ambos países en el documento técnico del acuerdo, tampoco se realizaría esta semana y todo indica que sería prorrogada para la próxima, según analizaban ayer algunas fuentes del Gobierno.
“La reunión no se va a poder hacer esta semana porque no se avanzó ni un centímetro (en la negociación)”, afirmó ayer a Clarín un funcionario argentino, pese a que se hablaba de que iba a realizarse este martes.
Los motivos que impiden avanzar en el diálogo entre ambos países son, básicamente, dos: la falta de acuerdo en la elaboración del documento bilateral y, además, la falta de señales desde la empresa finlandesa Botnia en relación a la suspensión de las obras en Fray Bentos, el requisito exigido por la Argentina para retomar la negociación.
La cumbre presidencial que debió realizarse el miércoles pasado en Colonia se frustró porque ambos países no se pusieron de acuerdo en el contenido de un informe técnico sobre el alcance del impacto ambiental de las papeleras. El gobierno argentino aún aguarda que Montevideo responda sobre la contrapropuesta enviada el jueves pasado, con el anexo técnico que aspira a incorporar al documento político que firmarían Kirchner y Tabaré.
La Argentina pretende incorporar detalles de los aspectos técnicos que deberá incluir el estudio ambiental. Uruguay, en cambio, hasta ahora sólo aceptó incluir un anexo técnico genérico, con menos especificaciones.
Según el gobierno argentino, debe realizarse un estudio económico y social sobre los impactos de las plantas de Botnia y de la empresa española ENCE, para determinar cómo afectarán a poblaciones cercanas y su incidencia sobre otras industrias de la zona. La Argentina también pretende que las empresas especifiquen cómo serán sus procesos de producción, para prever posibles daños ambientales.
En cuanto a la paralización de las obras de Botnia, ayer sus voceros no confirmaron ni desmintieron a Clarín las versiones dadas por los empleados, que indicaban que los trabajos se suspenderían sólo por una semana y a partir del viernes 7. El canciller uruguayo Reinaldo Gargano dijo que su gobierno no recibió ninguna comunicación de Botnia.
Frente a estos obstáculos que impiden establecer una nueva fecha para la cumbre presidencial, algunos funcionarios del Gobierno argentino creen que esta demora de Botnia en suspender las obras se debería a que —afirman— en la empresa estarían esperando una compensación económica por la detención de los trabajos.
Ayer, en tanto, el gobernador entrerriano Jorge Busti también cuestionó a Botnia: dijo que la empresa, al decirle a sus trabajadores que las obras no se detienen, “busca una reacción para evitar cualquier negociación”.
“La empresa está buscando una provocación, espera que la gente (de Gualeguaychú) vaya al puente, para retirarse de la negociación”, afirmó Busti a radio Del Plata. Mientras, los manifestantes en Gualeguaychú siguen esperando al lado de la ruta el desenlace de la negociación.
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