BOTNIA REANUDARÁ HOY LOS CORTES EN FRAY BENTOS
Pasado el feriado largo de la Semana de Turismo y de la fecha patria uruguaya, que fue corrido para ayer, hoy casi 2500 obreros vuelven a sus puestos de trabajo en las plantas de celulosa de Fray Bentos. De todos modos, las empresas expusieron anoche posturas diferentes ante el conflicto entre la Argentina y Uruguay por esas fábricas, resistidas por su posible impacto ambiental.
La firma finlandesa Botnia ratificó que continúa las obras para terminar de construir la fábrica, con la intención de tenerla en funcionamiento “para el tercer trimestre” del año próximo.
En cambio, la española ENCE expresó anoche que mantiene lo comprometido en su último comunicado, previo a la ruptura de negociaciones entre Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner: es decir, seguirá en un compás de espera con sus obras para facilitar un espacio de diálogo.
“No retomaremos mañana [por hoy] las obras en la planta de ENCE. Esta postura sólo será reconsiderada si se confirma que ya no hay más espacio para el diálogo entre las partes”, informó.
Los obreros de la planta de ENCE, afectados a trabajos preparatorios de la construcción, seguirán con otras tareas dentro de su predio que incluye un parque industrial, una terminal portuaria y una reserva ecológica, entre otras actividades.
El dirigente del sindicato uruguayo de la construcción, Fabián Gadea, dijo que los obreros están citados por Botnia para hoy “a primera hora”. La empresa espera la llegada de más camiones con materiales para su planta, muchos de los cuales vienen en un barco desde Finlandia.
En tanto, un vocero de ENCE dijo que “la empresa continúa dispuesta a contribuir al diálogo para la resolución del conflicto de la mejor manera posible” y, aunque no se produjo la cumbre entre los presidentes, mantienen “confianza en que de todas maneras se pueda lograr una salida mediante las negociaciones”.
“Por lo tanto, no retomaremos mañana las obras en la planta de ENCE”, dijo el vocero, que aclaró que “esta postura sólo será reconsiderada si se confirmara que ya no hay más espacio para el diálogo entre las partes”.
Por otra parte, la empresa sueco-finlandesa Stora Enso se preocupó en las últimas horas de divulgar su proyecto de una tercera megaplanta de celulosa en el centro del país, sobre el río Negro, que atraviesa Uruguay a la mitad y desemboca en el río compartido con la Argentina.
Las empresas papeleras siguen cada una con sus propios estilos para defender sus proyectos. En tanto, el gobierno se prepara para retomar hoy la actividad pública y mantener su postura de demanda internacional por el bloqueo de dos de los tres puentes fronterizos con la Argentina. Sólo se habla del reclamo de libertad de circulación por los pasos terrestres y no se dice nada sobre la viabilidad de una nueva negociación con la administración Kirchner.
Salida negociada
Luego de que Tabaré Vázquez ordenara cortar el diálogo formal por medio de los hombres políticos más cercanos a ambos jefes de Estado y derivar el conflicto a la cancillería, nadie quiere en el gobierno uruguayo aparecer desconociendo esa estrategia, aunque en voz baja se admite que más allá de las denuncias en organismos internacionales habrá que lograr una salida negociada, según dijeron a LA NACION fuentes de la coalición oficialista Frente Amplio.
Por eso, y porque fundamentalmente Vázquez estuvo fuera de toda actividad pública en la Semana de Turismo, todo quedó congelado al viernes 7, cuando se anunció la exigencia de una convocatoria al Consejo Mercado Común del Mercosur.
A eso se debe, según fuentes políticas, que la señal de la Iglesia Católica sobre una mediación con la Argentina para la salida del conflicto cayera en saco roto. Vázquez no es católico ni creyente, pero ha tenido numerosos gestos de reconocimiento a la comunidad católica y su esposa es una activa seguidora de la Iglesia.
Ante la indiferencia oficial a los comentarios de las autoridades católicas de los dos países, el presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya, el obispo Pablo Galimberti, dijo ayer que la Iglesia no quiere “interferir en el accionar del gobierno” aunque mantiene su “disposición a colaborar”, pero aclaró que para ello es necesario que haya un pedido formal.
“No hemos recibido ninguna señal del gobierno y no es oportuno que hagamos una propuesta”, dijo Galimberti, que tuvo una activa participación en la ubicación de Macarena Gelman, nieta del escritor argentino que había sido sustraída de su madre en plena dictadura militar y entregada en adopción a un oficial de policía.
En la Argentina, el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, admitió el contacto con sus colegas uruguayos. “Fui a Montevideo en febrero; ellos vinieron a Gualeguaychú. Buscamos acercar a la gente. Decir que es una mediación en sentido técnico, es otra cosa”, afirmó.
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