BRASIL CANCELÓ POR ANTICIPADO EL TOTAL DEL CRÉDITO CON EL FONDO
El gobierno de Brasil anunció ayer que pagará 15.500 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), con lo cual cancelará totalmente en forma anticipada el crédito stand by que acordó con el organismo en el año 2002.
Esa deuda vencía fines de 2007 pero las autoridades optaron por anticipar el pago para este año, en una decisión aprobada por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva y definida como “histórica” por el presidente del Banco Central del país vecino, Henrique Meirelles.
“El pago anticipado al FMI representa un momento histórico para el país y refleja la mejoría significativa de los fundamentos macroeconómicos en el período reciente, como consecuencia de las decisiones de política económica tomadas por el gobierno”, expresó el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles.
El pago cancelará la totalidad de la deuda de Brasil con el FMI, endeudamiento que alcanzó su nivel máximo en noviembre de 2003, cuando llegó a los 33.700 millones de dólares. El cronograma original de la línea de préstamos preveía el pago de 7.000 millones de dólares en el 2006 y 8.400 millones en el 2007, agregó.
El Ministerio de Hacienda informó que el pago será concretado con recursos de las reservas internacionales brasileñas, que hasta ayer sumaban 67.062 millones de dólares.
Las reservas brasileñas aumentaron considerablemente a lo largo de 2005, gracias a las compras de dólares realizadas en el mercado financiero por el Banco Central, que sacó provecho a la fuerte depreciación de la moneda estadounidense frente al real en los últimos meses. Hasta octubre último las compras de la divisa norteamericana realizadas por el Banco Central de Brasil sumaron 13.600 millones de dólares.
Antonio Palocci, ministro de Hacienda, explicó que el pago al FMI significará un ahorro de 900 millones de dólares en concepto de intereses.
Las autoridades señalaron que el desendeudamiento no afectará el buen relacionamiento entre Brasil y el Fondo Monetario, ya que “seguirá el diálogo sobre la conveniencia de promover mecanismos que fortalezcan la arquitectura financiera mundial y que atenúen los impactos de los choques sobre la cuenta de capital de las economías abiertas”.
En julio, Brasil había anticipado el pago de 5.100 millones de dólares en cuotas de la línea de crédito que vencerían en septiembre y diciembre de este año y en marzo del 2006. Por este acuerdo de 2002, Brasil tuvo disponibles para retirar 39.230 millones de dólares, pero no utilizó toda la línea debido a la decisión del presidente Luiz Inacio Lula da Silva de utilizarlo como precautorio.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió calurosamente la decisión de Brasil de adelantar el pago de sus obligaciones, y cancelar por completo su deuda con el organismo multilateral. “Doy una gran bienvenida a la decisión de Brasil de pagar sus deudas al Fondo”, dijo el director gerente del FMI, el español Rodrigo Rato.
El superávit comercial brasileño de unos 40 mil millones de dólares fue un factor decisivo para permitir el desendeudamiento. De la misma forma que le da margen para revertir la tendencia a la apreciación del real frente al dólar durante gran parte del gobierno de Lula. La moneda brasileña volvió a caer ayer por quinto día consecutivo, y acumula una depreciación de 20% en al año.
La contrapartida del pago anticipado al Fondo es que el nivel de reservas del país vecino caerá a una cifra cercana a los 50 mil millones de dólares, un nivel que muchos analistas consideran que compromete la intención del gobierno de obtener el Investment Grade.
Con la decisión anunciada ayer, el gobierno de Lula da Silva dio un paso en la política de desendeudamiento que en algún momento también sedujo al presidente Néstor Kirchner. De hecho, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna aseguró que durante su gestión al frente del Palacio de Hacienda, la Argentina había pagado 14 mil millones de dólares netos a los organismos internacionales.
Se trata de una cifra similar a la que se debe al conjunto de estos entes, de los cuales unos 10 mil millones corresponden a obligaciones con el FMI. Previo al recambio en el Ministerio de Economía, el gobierno analizó diferentes posibilidades de desendeudamiento con el Fondo, incluida la posibilidad de desafiliación.
A diferencia de Brasil, Argentina tiene suspendido su acuerdo con el Fondo Monetario, por no aceptar las condicionalidades que pide el organismo.
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