BRASIL: EL MINISTRO DE ECONOMÍA NEGÓ ANTE EL CONGRESO DENUNCIAS DE CORRUPCIÓN
El ministro de Economía de Brasil, Antonio Palocci, negó hoy ante el Congreso denuncias de corrupción sobre el financiamiento de la campaña electoral de presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, y sobre sobornos de cuando fue alcalde de la ciudad más importante del Estado de San Pablo.
Durante una comparecencia como “invitado” ante una comisión del Senado que investiga denuncias de corrupción en torno a mafias del juego ilegal y políticos oficialistas, Palocci se defendió de otras acusaciones que rozaronn sus funciones.
Palocci, un médico de profesión, es el ministro clave del gobierno de Lula. Por su política austera y conservadora es considerado por los mercados financieros como el garante de la estabilidad económica conseguida por Brasil en los últimos tres años.
El funcionario, que fue recibido con una andanada de preguntas en la llamada Comisión de Investigación Parlamentaria (CPI) sobre los bingos, negó que haya recibido sobornos o propinas ilegales de una empresa de recolección de basura, la “Leao Leao”, cuando era alcalde de la ciudad de Riberao Preto, en el interior de San Pablo.
“Quiero decir de forma oficial y categórica que eso no ocurrió”, dijo un Palocci visiblemente relajado y cordial con los legisladores, pero el ministro admitió que la empresa ayudó a financiar legalmente su campaña a la alcaldía.
“Mi relación con esa empresa es absolutamente transparente. Yo le pedí colaboración durante mi campaña para alcalde y esa empresa contribuyó, eso está registrado en la cuentas entregadas al Tribunal Supremo Electoral”, dijo.
“No tendría ningún sentido obtener una contribución oficial y en seguida pedir una contribución extraoficial”, argumentó.
La denuncia contra Palocci fue formulada durante un testimonio en el Congreso por uno de los ex asesores del ministro, el abogado Rogerio Buratti, durante la investigación de las graves denuncias de corrupción que sacudieron a Brasil durante la segunda mitad del 2005.
Burati afirmó que el ex secretario de Palocci en Riberao Preto, Ralf Barquette, también entregaba fondos de procedencia dudosa al gobernante Partido de los Trabajadores (PT). Barquette murió en 2004.
Los legisladores de la oposición sospechan que existía una trama para favorecer a ciertas empresas en licitaciones municipales a cambio de ayuda financiera para las campañas del PT.
“Ese procedimiento no ocurrió, esa información no es verdadera”, afirmó Palocci sobre la denuncia de financiación ilegal del PT supuestamente ocurrida entre el 2001 y el 2002, cuando él era alcalde de esa localidad paulista.
Las denuncias también se extienden al período de 1993 hasta 1996 cuando Palocci administró por primera vez la ciudad.
El ministro de Economía, quien vinculó las denuncias con intereses electorales, negó que tenga intención de aspirar a cargo alguno en las elecciones de octubre próximo. “Cada vez que alguien cree que voy a ser candidato a alguna cosa los asuntos reaparecen. No voy a ser candidato en esta elección de 2006”, afirmó.
“Tengo absoluta tranquilidad. Todos esos asuntos morirán en la Justicia, como los otros que fueron archivados, porque no hay nada contra mí que pueda ser probado. No cometí las fechorías que me quieren atribuir”, afirmó.
Por otra parte, el funcionario también negó que Cuba haya aportado ilegalmente fondos a la campaña de Lula. “No hubo dinero de Cuba, eso lo puedo afirmar con total seguridad”, dijo Palocci.
“Es un caso fantasioso, yo no tenía ninguna conexión con autoridades de Cuba”, alegó Palocci que se ha visto vinculado por varias denuncias con oscuras transacciones para recaudar de manera clandestina fondos para financiar la campaña electoral del 2002, que llevó a Lula a la presidencia del país.
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