BRASIL LE GANÓ A ARGENTINA Y LO DEJÓ FUERA DEL MUNDIAL SUB-20
Basil justificó la victoria, jugó mejor y se quedó con el duelo sudamericano de los juveniles. Contrariamente a lo que cuenta la historia, Brasil dejó por primera vez a fuera de un mundial a la Argentina, en la categoría sub-20.
El conjunto de Hugo Tocalli, buscaba su quinta corona y Brasil la segunda.
Un certero cabezazo de Dudú, a los 19 minutos del segundo tiempo, selló la suerte de los argentinos, que atacaron constantemente a partir de la desventaja, pero no pudieron concretar las oportunidades.
Argentina jugará el jueves, contra el perdedor de Colombia- España, por el tercer puesto del campeonato.
Nadie lo duda y casi todos lo publicitan de ese modo aquí en los Emiratos Arabes Unidos: ésta es la final antes de la final. Se lee en los diarios. Lo mencionan los protagonistas. Lo comentan los simpatizantes. Lo explican los especialistas. Argentina y Brasil, los dos seleccionados más ganadores en la historia de los juveniles, se enfrentarán hoy desde las 11 (hora argentina) en una de las semifinales del Mundial Sub 20.
La sensación es la de siempre en este tipo de partidos: la inminencia de que algo importante puede suceder. Lo explicó el técnico Hugo Tocalli con el trazo de su sencillez: “Ganar un Mundial sin vencer a Brasil no tiene el mismo sabor…” Y los antecedentes, tan influyentes en otras ocasiones y frente a otros rivales, se desvanecen ante 90 minutos (o lo que dure, ya que habrá gol de oro en caso de igualdad) de un clásico que no tiene condicionamientos de edad.
El Officers Club es el lugar de concentración de ambos seleccionados, en esta Abu Dhabi tan cosmopolita y tan prolija. Ayer, apenas un rato antes del almuerzo, se cruzaron los futbolistas de ambos planteles. Se conocían, pero casi ni se miraron. Tampoco se hablaron. Ya se habían visto un par de veces este año. Diez de los integrantes del equipo argentino estuvieron en el triunfo en el Sudamericano (1-0 con gol de Marcelo Carrusca) y siete participaron en la final de los Juegos Panamericanos (Argentina, dirigida entonces por Miguel Tojo, ganó 1-0 con gol de Maxi López). “Cada partido es una historia nueva. Pero ojalá podamos hacer triplete”, señaló Hugo Colace, que estuvo en ambos encuentros.
Para esta ocasión Tocalli armará una línea de cuatro defensores y dispondrá de tres volantes, un enlace y dos delanteros. La idea es controlar a los laterales (sobre todo el derecho, Daniel) y aprovechar los espacios que quedan a sus espaldas. “Ellos son un clásico equipo de Brasil, que sale bien por afuera, que llega al fondo con sus laterales. La clave es minimizar el riesgo de error. Ganará el que se equivoque menos”, sostuvo Tocalli, en el campo de entrenamiento de la Ciudad Deportiva Zayed, ya casi en la noche de Abu Dhabi. A esa altura aún no había definido la formación. Pero sí tenía algunas certezas: volverán a ser titulares Leandro Fernández y Cangele, y Walter García reemplazará a Gonzalo Rodríguez, suspendido.
Argentina llega como el único equipo que ganó todos sus partidos (dos de ellos con gol de oro). Sin embargo, su juego no convence. Brasil, en cambio, perdió en primera ronda ante Australia (2-3, luego de estar tres goles abajo). Pero su actuación en cuartos ante Japón (5-1 en Sharjah) demostró el potencial de un equipo que, invariablemente, es candidato. Este duelo, además, pone cara a cara a los dos equipos más goleadores del torneo (Brasil hizo 12 y Argentina 10). “En un clásico cualquier favoritismo está de más. Gana el que juega mejor ese día”, afirmó el técnico brasileño Marcos Paquetá.
Un detalle de observación resulta curioso en la antesala de este encuentro: en ambos planteles se percibe distensión. Pero hay una sospecha que no admite mucha discusión: al momento del partido brotará la ansiedad, la tensión. No puede ser de otro modo: juegan Argentina y Brasil, por un lugar en la final. Y eso es ni más ni menos que un motivo para el entusiasmo.
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