BRASIL NO RENUEVA SU ACUERDO CON EL FMI, PERO LE SEGUIRÁ PAGANDO
Con el aval del Tesoro norteamericano y del propio FMI, Brasil decidió ayer no renovar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que vence el jueves 31 de marzo.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva sostuvo que esa decisión equivalía a “andar con las propias piernas”. En tanto, el ministro de Hacienda, Antonio Palocci dijo que se sentía “muy feliz”. Y aclaró: ” No porque no vamos a renovar el acuerdo, sino por la evolución de la economía brasileña”, dijo el titular de Economía en una conferencia de prensa.
Con una deuda de más de 24.000 millones de dólares, Brasil es el principal deudor del Fondo. La decisión de no renovar el acuerdo, significa que no recibirá nuevos préstamos del FMI y que irá cancelando al contado los vencimientos, como lo viene haciendo desde hace un año.
La decisión brasileña se da en un momento en que también en el Gobierno argentino se discute la conveniencia de firmar o no un acuerdo con el FMI, tras la suspensión del convenio que estaba vigente por el canje de la deuda. Y fortalece la posición del sector del Gobierno que no quiere suscribir un nuevo acuerdo y propone pagar al contado los próximos vencimientos. Desde diciembre de 2001 hasta ahora, la Argentina lleva pagados a los organismos un total de 11.000 millones de dólares.
El acuerdo de Brasil con el Fondo, que vence este jueves, fue firmado en setiembre de 2002, al final del mandato del gobierno de Fernando Henrique Cardoso. En total, puso a disposición de Brasil 41.750 millones de dólares, de los cuales el vecino país utilizó 26.300 millones de dólares.
Sin embargo, desde mediados de 2003 Brasil fue cancelando parte de esos préstamos. Y en 2004, no sólo no recibió nuevos préstamos sino que canceló vencimientos por casi 4.500 millones de dólares.
Según Palocci, ahora Brasil puede cumplir con las metas de austeridad fiscal y no necesita recurrir a nuevos préstamos del Fondo. Y subrayó que la decisión no significa que el país piense aflojar la responsabilidad fiscal y en el mantenimiento de altos niveles de superávit presupuestario para cumplir regularmente sus obligaciones financieras.
La decisión brasileña se conoce días después que el Fondo alabó la política económica de Lula: “Los Directores saludan los logros económicos alcanzados en los dos últimos años que posibilitaron una fuerte recuperación económica, mejoras en el empleo y en los ingresos, un descenso de los servicios de la deuda y una suba de las reservas internacionales”, dijo en un comunicado.
No obstante, muchos analistas recibieron con sorpresa la decisión del gobierno brasileño por el cambio del escenario internacional tras la suba de la tasa de interés en EE.UU. “Pese a que Brasil hizo los deberes y tiene buenos índices económicos internos, la decisión sorprendió a parte del mercado, a raíz del empeoramiento de la situación externa en los primeros meses de 2005”, dijo a la agencia DPA el analista Alan Gandelman, de Corredora Senior.
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