BRASIL NO TOMARÁ REPRESALIAS PERO REGATEARÁ PRECIO DEL GAS BOLIVIANO
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró hoy que Brasil no tomará represalias contra Bolivia, un pueblo “más hambriento” que el brasileño, pero aclaró que regateará un aumento del precio del gas natural pretendido por el presidente Evo Morales.
Lula dedicó hoy su programa semanal de radio “Café con el Presidente” a la reciente nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia.
La estatal brasileña Petrobras es la principal empresa extranjera en Bolivia y el 60 por ciento del gas natural que consume Brasil proviene del país andino a través de un gasoducto binacional.
“No vamos a hacer provocaciones. No vamos a tomar represalias contra un país que es infinitamente más pobre que Brasil, un pueblo más hambriento que el pueblo brasileño”, aseguró Lula tras reiterar su respaldo a la nacionalización decretada por Bolivia.
Lula ha sido duramente criticado por la oposición y por la prensa por su supuesta debilidad ante Bolivia y por no defender los intereses de Brasil, uno de los principales inversionistas extranjeros en el vecino país.
“Nosotros tratamos eso con mucho cariño. Yo sé que hay gente a la que le gustaría que Brasil fuese violento. Nuestra política es de paz, de acuerdo y de sensatez”, sostuvo Lula.
El presidente Morales anunció que pretende un aumento de al menos el 60 por ciento en los cerca de 26 millones de metros cúbicos diarios de gas que su país vende a Brasil.
Pero Lula insistió en que los consumidores brasileños no serán afectados.
“Ni va a faltar gas en Brasil ni va aumentar el precio. Desde el punto del suministro y de los precios el pueblo brasileño no tendrá ningún problema”, aseguró.
El líder del socialista Partido de los Trabajadores (PT) es dado como el seguro candidato a la reelección en octubre próximo para un nuevo período electoral de cuatro años, por lo que el tema energético se ha convertido en un nuevo filón de la pre campaña electoral.
El presidente aseguró que el precio del gas comprado por Petrobras sólo aumentará cuando la petrolera tenga que renovar el contrato, “de cinco en cinco años”.
Y cuando haya que negociar, dijo, Brasil “regateará” para encontrar un “denominador común” con Bolivia.
“Nosotros también vamos a querer el mejor precio para nuestro consumidor y ellos van a querer el mejor precio para Bolivia”, recalcó.
Lula reiteró su respaldo a la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, derivada de un plebiscito histórico y apoyada por el 92 por ciento de los bolivianos.
Recordó que otros países como Chile, Argentina, Irak, Irán, Libia, México y Perú en su momento nacionalizaron las riquezas de su subsuelo.
“Estoy confiado y tranquilo. Brasil está hace lo que debe ser hecho. Brasil no quiere ser una isla de desarrollo cercada por países pobres”, dijo al prometer ayudar a sus vecinos y salir al paso a los críticos que le piden una actitud “más enérgica” ante Bolivia.
“Vamos a ayudar a Uruguay, a Paraguay y a Bolivia. Ese es el papel de la mayor economía de América del Sur”, afirmó Lula.
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