BRASIL SALE A PONER PAÑOS FRÍOS A LAS FRICCIONES CON ARGENTINA
En un intento por bajar los decibeles al último cortocircuito con Argentina, el canciller de Brasil, Celso Amorim, aseguró hoy, desde Paris, que la relación entre ambos países es la prioridad número uno de la política exterior brasileña.
En declaraciones al canal televisivo GloboNews, Amorim sostuvo que Brasil no busca ser líder de Sudamérica, aunque apuntó que, “por tener fronteras con diez países sudamericanos, necesitamos tener una política para la región como un conjunto”.
“Pero eso en nada reduce la importancia estratégica que Brasil otorga prioritariamente, y por encima de cualquier otra cosa, a la relación con Argentina”, completó el ministro, que participa en la capital francesa de una reunión sobre la Ronda Doha de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Las declaraciones del canciller brasileño se producen a una semana del cónclave entre Sudamérica y la Liga Arabe, en Brasil, en el cual Lula, que oficiará de anfitrión, podría verse a solas con Néstor Kirchner.
En la entrevista, el canciller afirmó que Argentina y Brasil tienen posiciones comunes en muchos campos, en especial frente a las negociaciones del comercio internacional, en las que ambos países forman parte del llamado Grupo de los 20 (G-20) de productores agrícolas.
No obstante, admitió que existen temas frente a los cuales “tenemos quizás, momentáneamente, una visión algo diferente”.
Entre esos temas, mencionó la posición argentina -destacada por el canciller Rafael Bielsa- favorable a profundizar la integración del Mercosur (que integran ambos países, Paraguay y Uruguay) antes de impulsar proyectos más amplios, como la Comunidad Sudamericana de Naciones.
“Nosotros creemos que no son cosas contradictorias, sino que son temas que caminan juntos”, remarcó Amorim, al defender el proyecto de integración sudamericana, que constituye uno de los principales ejes de la política exterior del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Pese a las discrepancias, el canciller aseguró que no existe una crisis diplomática entre Brasil y Argentina, y responsabilizó a la prensa por las noticias sobre un deterioro en las relaciones bilaterales.
“La mayoría de las supuestas críticas argentinas yo jamás las escuché, sino que las leí en la prensa”, afirmó.
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