BRASIL VOTA HOY CON LA MIRADA EN LAS PRESIDENCIALES DEL 2006
Las elecciones de hoy en Brasil son las primeras de la “era Lula”. Estos comicios permitirán elegir intendentes y concejales, pero sus resultados en las grandes capitales pueden ser leídos como un test sobre qué piensan los brasileños del gobierno de Lula da Silva. Es que los partidos políticos que batallan por los gobiernos municipales piensan no sólo en el “aquí y ahora”. También miran a las presidenciales del 2006, donde Lula se jugará su reelección.
Para tener una idea, las 10 primeras capitales concentran casi 22 millones de electores, lo que representa 20% del total. En ellas, el duelo es entre el PT y sus aliados contra el PSDB y el ultra conservador PFL.
Todo indica que las contiendas principales, aquellas que sirven para espiar el futuro presidencial, ocurrirán en la segunda vuelta. Y es en San Pablo donde se desarrollará la batalla principal de esa guerra entre los presidenciables del 2006. Los candidatos Marta Suplicy (PT) y José Serra (PSDB) representan a los partidos con mayor presencia nacional. El PT tiene una obsesión: la reelección del presidente Lula, Y el PSDB con Serra se juega todas sus chances de impedirlo.
En declaraciones a la revista Istoé, el secretario general del PT, Silvio Pereyra, fue muy claro: “La segunda vuelta de 2004 es la primera vuelta de 2006”. El Partido de los Trabajadores quiere consolidar sus banderas en las grandes ciudades. Pero también va en busca de los municipios medios. Tienen la expectativa de vencer en más de 500 ciudades, lo que superaría en más de dos veces las actuales. Basta recordar que en 2000, el PT conquistó 187 intendencias y pasó a gobernar 20% de la población brasileña. En esta elección, la número 13 desde el fin de la dictadura militar, el PT confía en que su número de lista histórico, el 13, le siga dando suerte.
Los dirigentes de esa organización descuentan el triunfo en una de las tres principales capitales brasileñas: Belo Horizonte. Hace tiempo que dieron por perdida a Río de Janeiro. Los cariocas irán a reelegir su actual intendente, Cesar Maia, un ex izquierdista que ahora milita en el Partido del Frente Liberal (ideológicamente muy a la derecha). San Pablo es un interrogante: Suplicy y Serra compiten cabeza a cabeza. Pero puede ocurrir el mismo fenómeno de octubre de 2002 cuando Lula arrasó al candidato socialdemócrata.
Casi 120 millones de brasileños están habilitados para votar elegir hoy a 5.562 alcaldes y a 52.000 concejales en los 26 estados del país. Hay en danza 370 mil candidatos, de 30 partidos diferentes. Para el gobierno de Lula da Silva habrá un desafío en estas elecciones y es el de conseguir una base de sustento político organizado en forma más horizontal. La consigna es sumar distritos: cada ciudad que se pasa a gobernar, amplía las posibilidades de votos para la presidencial de 2006.
La derecha histórica de Brasil pierde terreno. Un caso que atestigua esa tendencia es el de Curitiba, donde el Frente Liberal perderá la intendencia de la capital paranaense. Las encuestas indican que pasará a manos del PT. Salvador, la capital de Bahía, un antiguo feudo del caudillo Antonio Carlos Magalhaes, puede pasar a manos del Partido Laborista (PDT), de centroizquierda.
También el centro-centro está en retroceso. Su representante histórico, el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), apenas aspira a quedarse con dos de las 27 capitales provinciales.
Algunos analistas consideran que es un error dar una dimensión nacional a las elecciones de este año. Marta Suplicy puede ser derrotada en San Pablo y eso no significa, necesariamente, que Lula no será reelegido en 2006. Las victorias en otras capitales, como Belo Horizonte, Recife, Curitiba y Porto Alegre, podrían compensar esa pérdida. Después de todo, el PT nunca ganó el gobierno del estado de San Pablo y sin embargo Lula llegó a presidente, dicen los expertos consultados. Todo va a depender de cómo esté la economía nacional en 2006.
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