BRASIL Y LOS ESTADOS UNIDOS BUSCAN UN ACUERDO BILATERAL
Brasil y los EE.UU firmaron hoy una “Carta de Intención” para crear mecanismos que agilicen el comercio bilateral e impulsen negocios en productos como el etanol, pero dejaron en el aire metas más ambiciosas como un acuerdo de libre comercio.
Una primera reunión hoy en Río de Janeiro del “Mecanismo de Consultas Informales” entre los dos gobiernos, fue encabezada por el secretario de Comercio norteamericano, Carlos Gutiérrez, y el ministro brasileño de Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlán.
“Ciertamente estamos buscando acuerdos bilaterales con regiones y otros países, entre éstos con Brasil”, recalcó Gutiérrez al enumerar las conversaciones que lleva a cabo su país con socios tan dispares como Corea y Panamá.
“Creemos que América tiene un gran futuro conjunto”, dijo Gutiérrez al reiterar la necesidad de impulsar una mayor integración comercial entre su país y el resto del continente.
“Estamos colocando sobre la mesa el hecho de que nuestras relaciones pueden ser todavía mucho mejor si consideramos la base per cápita”, de un intercambio comercial entre Brasil y EE.UU. que actualmente llega a unos 40.000 millones de dólares anuales, dijo.
El secretario evitó hablar de manera directa sobre el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un estancada iniciativa que Brasil y el resto del Mercado Común del Sur (Mercosur) rechazó en los términos inicialmente previstos por Washington.
“Tenemos muy buenas relaciones comerciales bien próximas con varios países del hemisferio”, dijo Gutiérrez.
Enumeró los acuerdos comerciales bilaterales firmados con Chile, Perú, Centroamérica, República Dominicana y que parecen haber surgido como opción al malogrado bloque global que unificaría los mercados desde Canadá hasta la Argentina.
Pero al menos con Brasil han quedado de lado asuntos como la protección a la propiedad intelectual y de inversiones, barreras arancelarias y liberalización de servicios.
Estos puntos serían esenciales para que haya un avance sustancial en el comercio entre los Estados Unidos y Brasil y el resto del Mercosur (Argentina, Uruguay y Paraguay como socios plenos), según analistas.
Gutiérrez coincidió con Furlan que puntos como las tarifas arancelarias sobrepasan sus ámbitos de competencia, que en el caso de los Estados Unidos está en manos del Congreso.
“Estados Unidos tal vez tengamos el mercado más abierto del mundo en términos de tarifas promedio e inversión extranjera”, dijo el secretario.
“La situación debe ser observada en su contexto”, replicó respecto a las críticas de periodistas sobre la aparente contradicción de los Estados Unidos de proclamar el libre comercio pero mantener barreras arancelarias para su propio mercado.
Brasil quiere que Washington reduzca sustancialmente los impuestos a las importaciones de etanol de caña de azúcar, un alcohol combustible automotor del que el país suramericano es el principal productor y exportador mundial.
Gutiérrez recordó que Washington ha trazado una estrategia para diversificar sus fuentes de energía y reducir su vulnerabilidad en este terreno.
“Una de las fuentes importantes de diversificación son los biocombustibles y entre ellos el etanol representa una oportunidad muy significativa en la que podemos colaborar en el futuro “, dijo.
Estados Unidos está interesado en la tecnología del etanol desarrollada por Brasil, dijo.
Los ministros establecieron un plazo de 60 días para que cuatro grupos de trabajo elaboren un informe sobre las perspectivas y potencialidades de las relaciones comerciales entre los dos países.
Este “Mecanismo de Consultas” incluye discusiones sobre barreras técnicas; promoción de exportaciones e inversiones; facilitación de negocios y cooperación entre organismos responsables de la propiedad intelectual e industrial.
Furlan dijo que el asunto del etanol será uno de los primeros que serán tratados en la reunión de septiembre próximo.
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