BROMATOLOGÍA EXPLICÓ POR QUÉ SE ENTERRÓ LECHE EN POLVO EN BUENOS AIRES
“Es un producto que había perdido su condición alimenticia, pero no estaba contaminada, aunque el informe final estableció que se trata de un tipo de adulteración del producto”, expresó la funcionaria. “No correspondía hacer otra cosa porque en las condiciones en la que estaba no permitía que se la utilice para otras cosas o consumos. Estamos hablando de un polvo que no era más leche y había perdido su valor alimenticio, considerado no apto para el consumo humano (…) se trató de una falla en la elaboración”, precisó.
Casanave adelantó que la provincia ya hizo el reclamo de todo, no solamente de la partida, sino además del costo que tuvo el retiro del alimento, establecido en su oportunidad por la ANMAT. La leche en cuestión fue detectada a principios de mayo del año pasado cuando una mamá, beneficiaria del Programa Materno Infantil de la Nación, preparó la leche y detectó la escasa consistencia que tenía el alimento. La Nación es la encargada del plan y también de la distribución de la leche en las diferentes provincias. Según expresó Casanave “el traslado y la destrucción de la leche no tuvo costo para Santa Fe y la Nación ya se comprometió a reponer el contenido del lote que no pudo utilizarse oportunamente”.
UN CONCEJAL DENUNCIÓ AYER EL PROCEDIMIENTO
El concejal Leonardo Simoniello (UCR Encuentro) hizo público un hecho ocurrido el pasado 18 de enero: la Dirección de Bromatología de la Provincia habría realizado los trámites para enterrar 44.620 kilos de leche en mal estado en la localidad bonaerense de José León Suárez.
En el segundo semestre del 2005, el gobierno de la provincia distribuyó leche en polvo de primera marca en diferentes localidades de su territorio. Al poco tiempo, distintos Centros de Salud habrían denunciado que las cajas estaban en mal estado, por lo cual se procedió a retirarlas.
Según los datos con que cuenta el concejal Leonardo Simoniello (UCR Encuentro), una vez operado el vencimiento, desde la Dirección de Bromatología decidieron trasladar los 44.620 kilos de leche en polvo de primera marca, fortificada con hierro, zinc y vitamina C, a la localidad bonaerense de José León Suárez para enterrarla en su Relleno Sanitario.
De esta manera, según consta en un acta de descarga, el Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la Provincia con “domicilio en Catamarca 3187 de la localidad de Santa Fe descargó en día 18 de enero de 2006 en Relleno Sanitario Norte III la cantidad de 44.620 kilos” de “leche en polvo en cajas no apta para el consumo humano” con fecha de vencimiento en “octubre de 2005”. La intención de dejar ese cargamento era su “destrucción”.
¿Por qué a Buenos Aires?
La duda que planteó el concejal Simoniello es por qué, teniendo tantos lugares en el amplio territorio provincial para proceder a su entierro, se eligió una ciudad de la provincia del sur.
Para saber si en algún momento la provincia hizo alguna gestión ante una dependencia local con este fin, le dirigió una carta al subsecretario de Medio Ambiente de la Municipalidad, Jorge Aimi.
En la misma, consulta si ha existido algún “tipo de solicitud” ante el municipio de algún organismo del gobierno de la provincia con el objeto de “la destrucción y/o disposición final en el Relleno Sanitario de nuestra ciudad, de una importante cantidad de kilos de leche”.
Luego de explicar que la provincia hizo lo propio en la mencionada localidad bonaerense, expresa su preocupación por “la evidente imposibilidad de realizar estas tareas en predios dispuestos para este fin en nuestra ciudad como es el Relleno Sanitario”.
Por su parte, el Ing. Aimi expresó que “nadie pidió autorización para hacer esa operación”. Normalmente, agregó, cuando un organismo provincial quiere hacer un uso especial del Relleno “piden solicitud y se hace un documento donde se certifica la deposición final”.
Así trabajan con muchas dependencias provinciales e, incluso, nacionales. Aunque, agregó, cuando se trata de materiales como la leche “normalmente se reprocesa, se transforma en alimento para animales u otras alternativas, pero no se entierra. Siempre se puede reutilizar, salvo que tenga un problema muy especial como para que se proceda a la destrucción”.
Por este motivo, Simoniello se preguntó por qué la provincia invirtió dinero en la recolección de las cajas en las diferentes localidades, en su traslado a Buenos Aires y en el pago al Relleno Sanitario de José León Juárez si, “aunque la leche haya estado vencida, no era necesario su entierro”.
Este contenido no está abierto a comentarios

