BRUTAL ATENTADO CONTRA UN TREN RUSO: 40 MUERTOS Y 160 HERIDOS
A dos días de las elecciones legislativas rusas, por lo menos 40 personas murieron y otras 160 resultaron heridas ayer en un brutal atentado suicida que destrozó un tren repleto de pasajeros en el sur de Rusia, muy cerca de la frontera con la república rebelde de Chechenia.
El ataque, que el Kremlin describió como “un intento de los separatistas chechenos de desestabilizar” el país en vísperas de los comicios parlamentarios, ocurrió a las 8 (hora local), cuando el tren viajaba entre Mineralnye Vody y Kislovodsk, y llevaba a bordo a decenas de estudiantes.
La explosión fue tan poderosa -con una fuerza similar a la desatada por diez kilos de TNT- que algunos pasajeros fueron despedidos del vagón donde estalló la bomba, que quedó partido en dos, mientras otros quedaron atrapados entre los amasijos de hierro retorcido.
Los pasajeros que viajaban en vagones adyacentes, en tanto, se lanzaron por las ventanas en medio del pánico generalizado.
“De pronto, oímos una explosión sorda, el piso se hundió y se abrió un gran agujero en el techo del vagón”, contó desde su cama del hospital Yuri Lichkaty, de 55 años. “La mujer que estaba frente a mí murió en el acto. Yo fui herido por los cristales y portaequipajes que salían volando, pero logré escapar por una puerta entreabierta”, añadió.
Según informó el director de los servicios secretos rusos, Nikola Patrushev, el atentado fue perpetrado por un comando integrado por tres mujeres y un hombre.
Patrushev precisó que los cuerpos de rescate descubrieron entre los escombros el cadáver del kamikaze, que tenía varias granadas sin explotar atadas a una pierna. En cuanto a sus cómplices, el jefe de inteligencia agregó que una de ellas murió en la explosión, otra se encuentra gravemente herida y la tercera consiguió huir.
Sello rebelde
El presidente ruso, Vladimir Putin, denunció un intento de desestabilizar la situación en el país, pero advirtió que “los criminales no lo lograrán”. Por su parte, el ministro de Justicia, Yury Chaika, afirmó que el ataque lleva el sello de los rebeldes chechenos, a quienes el Kremlin responsabilizó por numerosos atentados perpetrados en Rusia este año.
Sin embargo, los separatistas negaron estar implicados en el ataque y declararon, en un comunicado publicado en su página de Internet, “no utilizar los métodos de lucha rusos que no diferencian entre militares y civiles”.
Rusia lanzó dos guerras en la república autónoma (que declaró su independencia en 1991). La primera fue en 1994 y la otra en 1999; en ella Moscú obtuvo una victoria parcial. Desde entonces, el Kremlin impuso una administración civil en la región, aunque los rebeldes siguen buscando la independencia mediante una guerra de guerrillas a fin de evitar combates directos con las tropas rusas, muy superiores en poder.
Este contenido no está abierto a comentarios

