BRUTAL GOLPIZA A UN DETENIDO EN LA JEFATURA DE CAÑADA DE GÓMEZ
Un detenido alojado en la alcaidía de la jefatura de policía de Cañada de Gómez fue brutalmente golpeado por varios policías, que lo trasladaron al hospital San José de aquella localidad ante la mirada de vecinos y pacientes, según denunció ayer Rubén Moreno, militante de derechos humanos. La denuncia basada en testimonios de varios testigos del hecho señala que varios agentes llevaron a Fabián Acosta, de 34 años y oriundo de Totoras, hacia la guardia del centro asistencial luego de que el detenido provocara algunos desórdenes en el penal policial y amenazara con lesionarse si entraban a reprimirlo. Acosta tuvo una crisis luego de enterarse que su padre estaba en grave estado de salud. Pero como lo había advertido tanto el como sus compañeros de celda, la intervención policial no hizo más que agravar las cosas.
Acosta fue llevado en un patrullero del Comando Radioléctrico hacia el hospital donde arribó -ante la vista de los vecinos- “golpeando los vidrios mientras le pegaban con el palo de los policías”, relató una testigo a Rosario/12 en referencia al machete de goma que usa la policía. “Estaba esposado con las manos atrás y cuando lo bajaron lo empujaron y le hicieron golpear la cabeza contra el piso. Le estalló la cabeza y quedó un charco de sangre en el piso, que todavía puede verse”, según relató Sandra Arévalo, una vecina del lugar que tiene a su hermano detenido en el mismo lugar que Acosta. La joven asegura que de acuerdo al relato de otros presos, “antes de llevarlo al hospital los policías lo llevaron a las afueras de la ciudad y lo golpearon”.
“El pibe llegó a la guardia con la cabeza rota, muy golpeado, y delante nuestro lo arrastraron de los pies, mientras dejaba el surco de sangre. Yo estaba con mi hija y la verdad que quedamos shockeadas”, agrega Mónica Astudillo, otra testigo involuntaria de la brutal golpiza, que estuvo la noche del domingo en el hospital para ver a su hijo.
Pero los malos tratos no terminaron allí. “Cuando entraron a la guardia arrastrándolo de los pies, le golpearon la cabeza con el filo de la pared que es de chapa y azulejos, y le abrieron más la herida que le sangraba una barbaridad. Fue algo atroz, no puedo sacármela de la cabeza”, repite una y otra vez Mónica, oriunda de Las Parejas, donde según remarcó “nunca vi nada igual”. “El chico se resistía a ingresar a la guardia e insultaba, hasta que entró con dos o tres policías. Uno de ellos tenía uno de esos palos que usan de machete. Cuando entraron se empezó escuchar las quejas del pibe por los golpes que le daban. Fue algo horrible”, relato Astudillo a este diario.
La mezcla de bronca e indignación hizo que la mujer le relatara los graves episodios vividos al jefe de la policía de Cañada de Gómez, comisario Aniceto Morán, quien estuvo ayer en el hospital San José para entrevistarse como la madre del detenido.
Pero la versión policial es diametralmente opuestas. Según reconoció Morán a Rosario/12 “si bien tengo el relato de estas mujeres, el personal me dijo que todo ocurrió por la resistencia de Acosta a realizarse las curaciones”. Según el jefe de la Unidad Regional X todo comenzó luego que Acosta no recibiera la vista de su padre el domingo y empezara a autoinculparse por lo que podría pasarle con su salud. “Así que rompió un vidrio y se autolesionó hasta que sus compañeros lo redujeron y pidieron la intervención de la guardia. Asi fue llevado al hospital donde hubo que usar la fuerza para reducirlo. Es más hasta hubo que atarlo para tomarle radiografías”, relató Morán.
De todos modos el jefe policial remarcó que “atento a las testigos les aconsejó que hicieran la denuncia ante la justicia”, que por estar de feria el juzgado de Cañada de Gómez, recaerá en un juez rosarino. Será entonces Jorge Eldo Juárez quien investigue el accionara policial y las denuncias correspondientes. En tanto Rubén Moreno reveló a este diario que “el personal involucrado sería de apellido Mainardi”.
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