BUENA SEÑAL EMPRESARIA A LOS CAMBIOS EN EL MINISTERIO DE ECONOMÍA
Tranquilidad, aunque con una moderada preocupación por lo sorpresivo del anuncio y por la figura de la reemplazante de Roberto Lavagna, fueron las definiciones comunes que encontraron los industriales para calificar el cambio de titular en el Ministerio de Economía.
La cercanía de la hasta ayer titular del Banco Nación con el presidente Néstor Kirchner fue el tema que más debatieron los empresarios, aunque en el primer análisis del tema, la relación pasada de Miceli con su antecesor fue leída como una especie de continuidad en la gestión.
Pero la mayor incertidumbre entre los industriales reunidos en Rosario en el marco de la 11ª Conferencia Industrial Argentina fue la imprecisión sobre el futuro del área de Producción, más allá de lo que pudiera suceder en Hacienda.
Saber si ese sector pasaba a la órbita de Julio De Vido fue la pregunta más frecuente en los pasillos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el lugar del encuentro empresarial. El ministro fue uno de los factores disparadores del malestar con el Presidente, quien terminó ayer solicitándole la renuncia luego de varios días con la comunicación cortada.
También fue una obsesión conocer la continuidad en el Gobierno de Miguel Peirano, un funcionario con origen muy estrecho a la UIA, aunque algunos pensaban que podría ser el futuro titular del Banco Nación.
Pero el clima se fue relajando pasado el mediodía, cuando después del almuerzo que reunió a los popes industriales, circuló cada vez con mayor fuerza la confirmación de la presencia de De Vido para hoy, en la segunda jornada de la conferencia, junto a Peirano. Hasta se barajó la posibilidad de la presencia de Nestor Kirchner.
En este sentido, Juan Manuel Forn, vicepresidente de Molinos, se mostró sorprendido por el alejamiento de Lavagna. “El discurso que dio el viernes al cierre del coloquio de IDEA, era el de un funcionario que pretendía permanecer en su función. Pero está claro que más allá de que ésa fuera su voluntad, el Presidente no pensaba lo mismo. No lo esperaba, parecía una de las tantas tormentas internas del Gobierno que iba a pasar”, dijo.
En igual línea, Juan Manuel Lardizábal, director de Renault Argentina, también se mostró “sorprendido. No era el momento oportuno para establecer un cambio. Lavagna demostró ser un excelente gestor y un buen piloto de tormenta”.
En tanto, Franco Macri dijo que “la Argentina está consolidada en su estabilidad, su economía creciendo raudamente, no hay por qué preocuparse. Los empresarios debemos preocuparnos por crear nuevas fuentes de trabajo a través de mayores emprendimientos que sigan haciendo crecer a nuestra economía. Es la mejor contribución que podemos hacerle al país”.
Futuro. Para otros, las medidas tomadas por Lavagna en el último tiempo no habían sido correctas. “No pudo controlar la inflación y no tomó las medidas adecuadas en ese sentido”, concluyeron.
Ahora, más allá de las palabras elogiosas que la mayoría tuvo para la gestión Lavagna, las dudas giraron sobre el futuro desempeño de Felisa Miceli. “Cada maestro trae su librito”, dijo Héctor Méndez, titular de la UIA, aunque aclaró que “los industriales apostamos a que se mantenga la política económica, el tipo de cambio, el nivel de reservas, el equilibrio fiscal”.
Por su parte, Cristiano Rattazi, titular de Fiat Auto, fue crítico con la gestión Lavagna. “Lavagna deja el país con una notable inflación. Un índice de dos dígitos es alto. La Argentina está sólo por debajo de Venezuela y Rusia. La lucha contra la inflación será una de las principales preocupaciones de Felisa Miceli”, advirtió.
Por su parte, José Ignacio De Mendiguren indicó que “se cumplió un ciclo y el Presidente aprovecha el momento que le da su éxito electoral. Veo un presidente con un involucramiento más directo a partir de ahora. Hay problemas que requieren soluciones rápidas y cuanto antes se efectúen los cambios, mejor”.
En tanto, Javier González Fraga señaló que “quien nombra y saca los ministros es el Presidente”, pero advirtió que “es muy malo que se vaya Lavagna después de la brillante gestión que hizo y con una economía creciendo al 9% anual”.
Miguel Arrigoni, director de finanzas corporativas de Deloitte, agregó que “estamos frente a una situación más política que técnica. De aquí en adelante no creo que se produzcan cambios técnicos. Si esta decisión hace a la armonía del equipo de trabajo del Presidente me parece bien. Soy sumamente optimista y creo que hay que darle una oportunidad a Felisa Miceli”.
Este contenido no está abierto a comentarios

