Buenos Aires es considerada la Meca del Turismo Gay de Latinoamérica
El turismo gay llegó para quedarse en la Argentina del dólar alto, al punto de que ya existe una nutrida oferta de sitios y eventos dirigidos al público homosexual del mundo entero. Se trata de un negocio de tal proyección económica, que Buenos Aires acaba de ser elegida para ser sede, en febrero de 2005, de la reunión anual de la Asociación Internacional de Turismo Gay y Lésbico El imán que catapultó la nueva imagen del país fue la ley por la que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reconoció el año pasado la unión civil entre parejas del mismo sexo. De hecho, la guía mundial gay "Spartacus" perfiló a esta capital como la meca gay de Sudamérica, junto a Río de Janeiro. Números en mano, las agencias de marketing y publicidad descubrieron que gran parte de la comunidad homosexual forma parte del sector ABC 1, con tendencias a consumir lo "mejor", a gastar con tarjeta de crédito y a utilizar servicios online. En algunos sectores, a la parejas gay se las considera "la familia perfecta", bajo el apodo de "dinks", que en inglés se traduce como "double income, no kids" (dobles ingresos, sin hijos).Se estima que la comunidad gay local está integrada por medio millón de personas, un mercado que ya resultaba tentador para muchas empresas. Pero ahora se suman varios miles de turistas gay que eligen Buenos Aires y traen dólares para gastar."La Argentina ya ofrece todo tipo de actividades para este sector del mercado, que llega con sus diferencia en gustos y características personales", señaló Claudia Acerbi, directora de la agencia Calu Travel, especializada en turismo gay. La clave es la creciente oferta de lugares considerados "gay friendly". Son sitios "amigables" para las parejas homosexuales, en los que no tienen que dar explicación alguna cuando se besan, se dan la mano, se abrazan en público o piden una habitación con cama matrimonial.El Mapa Gay de Buenos Aires que circula en el ambiente (similar a los que se distribuyen con los circuitos comerciales) anuncia decenas de cines, restó/bares, pubs, discos, hoteles, tanguerías (tras la apertura de La Marshall, hay varios otros proyectos dando vuelta), saunas, sitios de estética y salud, y videoclubes, remises y guías de turismo.Entre los hoteles más lujosos figura el Howard Johnson Inn, un cinco estrellas sobre la calle Florida. Una de las propuestas más bohemias es la del "bed & breakfast" (cama y desayuno) Lugar Gay, ubicado en Defensa al 1100, y atendido en forma personalizada por Juan y Néstor. Por el sitio, que ofrece solarium, yacuzzi, sauna, clases de tango, además de talleres y cine a un precio de 25 a 35 dólares la noche, pasan estadounidenses, españoles, italianos, holandeses, ingleses, suecos, etcétera. También mexicanos, chilenos y ecuatorianos, tentados no sólo por los precios locales, sino también por la apertura cultural que les ofrece la ciudad.Hernán Klurfan encontró su negocio en la afluencia de turistas extranjeros, a los que suele pasear en pequeños grupos a un precio que varía de 10 a 80 dólares diarios. Muy atento a la evolución del mercado, Hernán ya planea asociarse a un bar de La Boca, para lanzar la primera tanguería en un barrio con muy poca tradición en enventos gay.El circuito de entretenimiento es otro clásico. En la oferta está Tom’s, que organiza fiestas privadas inspiradas en la estética del cuero.
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