BULLRICH: "LA ALIANZA ENTRE LÓPEZ MURPHY Y MACRI VA A TERMINAR MAL"
En el universo de hombres y mujeres decididos a enfrentarse en las elecciones legislativas de octubre, Patricia Bullrich aparece como uno de esos boxeadores que eligen aceptar todas las peleas, movidos por el sueño de triunfar en el combate mayor.
Todavía no decidió si las boletas del próximo comicio la tendrán como candidata a diputada nacional por la ciudad de Buenos Aires o a legisladora porteña. Pero hay algo que sí tiene muy claro: quiere ser jefa de gobierno de la ciudad en 2007.
En una entrevista con LA NACION LINE en sus ruidosas oficinas de avenida de Mayo, la ex ministra de Trabajo del gobierno de Fernando de la Rúa insistió en demostrar que sus esfuerzos actuales tienen la mira puesta en la lucha por el sillón que hoy ocupa Aníbal Ibarra. Con tanta nitidez trazó esta meta, que hasta se animó a arriesgar que el vicepresidente Daniel Scioli será el candidato oficialista con el que disputará ese lugar.
Ratificó además que no participará de alianzas para ampliar la base de su electorado y pronosticó que la posible coalición entre Ricardo López Murphy, Mauricio Macri y Jorge Sobisch “va a terminar siendo cómplice del aparato”, expresión que repitió a lo largo del diálogo para referirse al Partido Justicialista.
-¿Sigue en pie su compromiso de no formar alianzas?
-Sí. Me parece que hay alianzas que van a terminar mal. Yo participé de una alianza que terminó mal. No quiero participar de dos que terminen mal. Siento responsabilidad y creo que ya no me cabría la posibilidad de equivocarme en esto.
-¿Quién cree que va a terminar mal?
-La alianza entre Recrear y el partido de Maurico Macri y Jorge Sobisch. No la veo como una alianza con futuro, sino sólo electoral. Creo que gran parte de esos sectores van a terminar siendo una vez más cómplices de algún sector del aparato. No entendemos esa alianza, no la visualizamos.
-¿Está ofendida con López Murphy, su antiguo compañero de ruta?
-Fue López Murphy el que decidió buscar estas nuevas alianzas, no nosotros.
-¿Le gustaría competir contra Macri en esta elección?
-No me viene ni bien ni mal. Es un problema de él.
-¿Por qué no decidió todavía si será candidata a diputada nacional por la ciudad o a legisladora porteña?
-Es un proceso que está discutiéndose en el partido. Lo que sí hemos definido es que Unión Por Todos va a trabajar para ser gobierno en la ciudad. Así que vamos a hacer lo que más aporte a este objetivo. En lo personal no tengo ninguna preferencia. Me siento capacitada y con experiencia tanto para una candidatura como para la otra.
-Usted lanzó que podría presentarse como legisladora por la ciudad después de la tragedia en República Cromagnon. ¿No teme que la tilden de oportunista?
-No. Creo que no hay partidos comprometidos con la ciudad. De los candidatos, pocos tienen raíces en la ciudad.
-¿Quiénes entran en esta definición?
-(Mauricio) Macri dijo que podía ser candidato por la provincia o por la Capital; (Elisa) Carrió va a ser candidata por la Capital pero no tiene su arraigo en la ciudad. En cambio Unión por Todos es el único partido que tiene arraigo. Además tenemos un objetivo definido: ser gobierno en 2007.
Confesó por segunda vez y sin pruritos su mayor objetivo: llegar a la jefatura de la Ciudad. El camino lo traza “de a poco” y por eso dijo que quiere acceder a una banca aunque no pueda terminar el mandato por el que espera que la gente la elija.
-¿Considera ético asumir un cargo en 2005 para dejarlo, antes de tiempo, en 2007?
Este es el problema del sistema electoral que tenemos, que tiene listas sábana. Nosotros somos un partido recién nacido y, como tal, al existir la lista sábana es difícil que yo no me presente. En cuanto se vea no sólo un nombre sino todo lo que hay atrás podríamos abrir un poco el panorama. Nosotros nos vemos construyendo de abajo hacia arriba. Y vamos a ir demostrando a lo largo de este año y del próximo que vamos a ser una opción, seguramente contra Scioli… ¿no? La lucha en 2007 será Scioli versus Bullrich, Bullrich versus Scioli.
-Volviendo a la próxima elección… ¿No cree que le falta una figura fuerte en la provincia de Buenos Aires?
-Si la figura tuviese un compromiso con lo que creemos que hay que hacer podría haber una feliz coincidencia (se ríe). Aunque sean desconocidos, queremos candidatos que den garantía de honestidad y de firmeza en los principios. Sin duda que con una persona conocida sería más fácil, pero queremos tener buenos diputados. Nosotros presentamos en la provincia a Juan Carlos Nieves.
-¿Cómo evalúa la disputa por las candidaturas en territorio bonaerense?
-Es otro capítulo de la vieja y conocida novela de la lucha por el poder. El aparato del PJ tiene siempre la misma lógica. Para defender al aparato, lo que hacen es siempre tirar a uno por la ventana. Con (Carlos) Menem todos fueron menemistas. Lo mismo con (Eduardo) Duhalde. Ahora son todos kirchneristas. Hasta Maza abandonó a Menem y se fue con (Néstor) Kirchner. Después lo van a tirar por la ventana igual (a Kirchner). A todos les va a tocar el mismo final si reproducen las mismas cosas.
-¿Rescata alguna medida del gobierno de Kirchner?
-La gestión de Kirchner está encarada para acrecentar el poder del Presidente. Esto se ve en un Poder Ejecutivo que reduce el Poder Legislativo, subordina el Poder Judicial y hace de las instituciones una especie de plastilina que se va acomodando a sus necesidades. Es más, este modelo de gestión roza peligrosamente lo autoritario.
-¿Qué opina de que el Presidente haya dicho que en octubre “plebiscita” su gestión?
-Que diga lo que quiera. A mí no me preocupa la popularidad circunstancial de Kirchner. El problema no es tener un buen momento. Si todavía en octubre Kirchner tiene un buen momento y eso lo fortalece en su mala dirección, va a ser malo para el país.
La titular de Unión por Todos, uno de los partidos nacidos de las cenizas que dejó la crisis de 2001, se calificó como una persona luchadora, valiente, demasiado racional, seria y reconcentrada y marcó como sus puntos débiles el hecho de ser mujer. “Todavía hay gente que dice que no votaría a una mujer.”
Pero sin duda hay un aspecto de la imagen que tienen de ella que le molesta más aún. “Muchos usan el clásico caballito de batalla: ‘No, porque Bullrich cambió de partido’, cuando en realidad he sido una persona absolutamente coherente”. Y se resignó: “Pero bueno, siempre por algo te tienen que pegar”.
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