Burzaco cumple el arresto domiciliario en una residencia en las afueras de Bolzano
El empresario argentino, ex CEO de la empresa Torneos, se fue del hotel de lujo en el que se encontraba alejado tras presentarse ante la policía de la localidad italiana. Los Jinkis se entregarían en las próximas 48 horas.
El empresario argentino Alejandro Burzaco ya cumple arresto domiciliario en las afueras de Bolzano: la agencia ANSA precisó que el hombre involucrado en el escándalo de corrupción que afecta a la FIFA “ha dejado el hotel” que ocupaba en el centro histórico de la localidad ubicada en el norte de Italia y, “esta vez a bordo de un coche, se dirigió hacia una residencia ubicada en la periferia de la ciudad”, donde se encuentra recluido.
Tras permanecer varios días prófugo -mientras evaluaba cuál era la mejor opción-, Burzaco decidió presentarse el martes por la mañana en una comisaría de Bolzano, donde inmediatamente fue detenido.
Sin embargo, estuvo en la cárcel sólo unas horas porque consiguió que le dieran el beneficio de arresto domiciliario. Durante el interrogatorio no reveló nada, luego se fue a un hotel y más tarde se dirigió hacia una casa situada en las afueras de Bolzano.
El ejecutivo, que se desempeñaba como presidente de la firma Torneos, es representado legalmente por Roberto Pisano, uno de los abogados más famosos en casos de delitos financieros, que es reconocido por haber sido defensor de Silvio Berlusconi, el histórico empresario y político italiano que afrontó numerosas causas judiciales en su país.
Burzaco era buscado en todo el mundo por Interpol tras una denuncia de la justicia de los Estados Unidos, que lo acusa por el pago de sobornos a la FIFA a cambio de derechos comerciales. Permanecerá en las afuera de Bolzano unas semanas, mientras se tramitan los papeles de la extradición.
La apuesta del empresario pasa por presentarse como un “arrepentido” y negociar directamente con el gobierno norteamericano (el FBI) una reducción de las penas que le correspondan; para conseguirlo primero deberá declararse culpable y colaborar con la investigación, aportando datos que permitan esclarecer los hechos de corrupción que conmocionan al mundo del fútbol. Si lo que éste tiene para declarar o señalar no es de interés del FBI, el capítulo del “arrepentido” no se aplicará.
La expectativa ahora pasa por saber dónde están Hugo y Mariano Jinkis (padre e hijo), los otros dos empresarios argentinos buscados por Interpol. Una fuente cercana a la familia adelantóa la agencia Reuters que esta misma semana se entregarían a la justicia argentina.
Fuente: Infobae
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