BUSCAN A UN COMERCIANTE POR EL CRIMEN DEL PARQUE INDEPENDENCIA
Un vistoso auto alemán y un comerciante prófugo. Un cadáver con más de una identidad. La detección de una supuesta banda de delincuentes oriundos de la provincia de Córdoba. Un ajuste de cuentas que no fue tal. La investigación del asesinato de un joven que apareció baleado frente al laguito del parque Independencia tuvo derivaciones impensadas al momento de hallar, la noche del jueves último, un cuerpo tendido boca arriba sobre la calzada de bulevar Oroño al 2400.
Así apareció Esteban Eduardo Peralta, de 27 años, con la cabeza apoyada sobre un pequeño charco de sangre, rodeado por la mirada de curiosos ciclistas que iban por el parque. En un primer momento la policía no pudo identificarlo, aunque se determinó que había sido fulminado por dos balazos. Los primeros rumores acerca de que la víctima había sido alcanzada por los disparos cuando viajaba como acompañante en una moto tipo enduro fueron tomando forma de testimonios.
Al parecer, Peralta -quien en un primer momento había sido identificado por otro de sus nombres, Alejandro Roberto Rojas- iba efectivamente con otra persona en una moto el jueves poco antes de las 22. En la esquina de Oroño y 27 de Febrero ocurrió una situación todavía no esclarecida -habría sido una tentativa de robo- con el conductor de un BMW descapotable.
Lo cierto es que, en principio, el conductor del llamativo automóvil está apuntado como quien disparó las balas calibre 6.25 que mataron al muchacho antes de que su cuerpo cayera pesadamente al pavimento. Uno de los proyectiles, que ingresó por la espalda, terminó impactando directamente en el corazón.
Algunas pistas recogidas en la escena del crimen referidas al arma homicida, el auto descapotable mencionado por testigos, coincidencias en los registros orientaron la investigación hacia un hombre de unos 50 años de edad cuyo domicilio fue allanado el sábado, al igual que una casa de fin de semana que tendría en la ciudad de Funes. Fuentes policiales indicaron que se trataría de un “comerciante o industrial” y sus iniciales serían H.O.V.
Sin embargo, en los operativos ordenados por la jueza de Instrucción Nº1, Carina Lurati, en función de varios elementos de prueba, no fue localizado V., como tampoco el BMW ni el arma con la que se habría cometido el homicidio. El sospechoso tiene pedido de captura y está siendo buscado por la policía santafesina, que a su vez pidió con la colaboración a fuerzas de seguridad nacionales y organismos de frontera.
Más allanamientos
Sin embargo, la investigación de la muerte frente al laguito tuvo otras derivaciones, a partir de la vinculación de la víctima con un grupo de delincuentes oriundos de la provincia de Córdoba que habían estado actuando en Rosario. Es que al no aparecer ni el conductor ni la moto en la que viajaba la víctima la Justicia presumió que el hecho podría haber estado relacionado con un ilícito. En rigor, el joven estaba prontuariado en la Unidad Regional II como Alejandro Rojas, cordobés y con un antecedente por hurto en 2001. Sin embargo, su verdadero nombre era Esteban Eduardo Peralta y contaba con variadas anotaciones en su foja delictiva en la provincia mediterránea, según coincidieron fuentes policiales y judiciales.
En tanto, personal policial había sido alertado sobre un rumor que corría en barrio Las Flores sobre la muerte de una persona vinculada a un grupo de cordobeses. Se siguió esa pista en el sur de la ciudad y se dio con el lugar donde estaba viviendo Peralta. Allí había una moto Enduro 350, muy parecida a la descripta por los testigos del homicidio del laguito.
El sábado a la mañana se allanó esa vivienda y la moto no estaba. Allí sí fue detenido un cordobés que estaba entre sus ocupantes. El rodado fue incautado luego en otra casa de la zona. El personal de la Brigada de Homicidios acudió luego hasta un hotel donde había estado alojado un grupo de cordobeses relacionados el detenido, pero éstos ya se habían ido. Entre estas personas podría estar quien conducía la moto.
“Hay un nexo directo, que está corroborado, entre Peralta y un grupo de delincuentes cordobeses que se presume estuvieron operando en Rosario. Esta gente está siendo buscada en combinación con la policía de Córdoba”, sostuvo el titular de Homicidios de la URII, Daniel Corbellini.
En cuanto a la moto, todavía se está sometiendo a periciar para acreditar que haya sido el rodado en el que viajaba Peralta al ser alcanzado por las balas enfrente del laguito.
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