BUSCAN ACELERAR LA ENTREGA DE SUBSIDIOS A FIRMAS AFECTADAS
Esta mañana, en la Granja La Esmeralda, el ministro de la Producción provincial, Cristian Desideri, mantuvo un encuentro con los equipos de trabajo que vienen llevando adelante el censo y verificación de documentación de las empresas afectadas por la catástrofe hídrica, para cumplimentar el pago del subsidio previsto por el gobierno.
La reunión organizada por el Magic tuvo un doble objetivo: por un lado, informar a los pasantes y coordinadores de grupos cuál es el estado de situación del otorgamiento de esta ayuda económica -que llega con mucho atraso a los empresarios- y, por el otro, conocer de boca de los propios censistas cuáles son los problemas operativos que están atrasando los trámites.
Con respecto al primero de los puntos, el ministro Desideri señaló a la prensa que sólo se llevan entregados $ 3 millones del fondo total de 13 millones que la gestión de Carlos Reutemann destinó para industrias, comercios y servicios afectados por la inundación. De los $ 10 millones restantes, 9 irán al sector formal y 1 millón a la economía no formal.
El funcionario admitió que “lamentablemente ha habido dificultades en la articulación” de la tarea porque “realmente la magnitud de la catástrofe fue descomunal”. Agregó que “cada comercio, cada industria tiene una problemática específica y eso ha demorado y superpuesto expedientes”. Como consecuencia, desde hace tiempo que se escuchan quejas por parte de las empresas porque sólo recibieron un pequeña parte del subsidio.
El mensaje para ellos es que “voy a reforzar los equipos de trabajo, los censistas y coordinadores para darle celeridad a la gestión”, anunció Desideri. Pero advirtió que “esta celeridad no tiene que afectar la transparencia en el otorgamiento de fondos del Estado”.
Confirmó además que “la semana que viene podremos estar avanzando sobre los plazos” del cronograma de pagos.
“BAJA PERFORMANCE”
Después de la breve charla con los medios, Desideri dio a conocer a los presentes algunos números. El monto total reclamado por las firmas formales asciende a 87.990.000 pesos, y sólo hay 12 millones para repartir, lo que implica que la ayuda cubrirá apenas un 13,6% de los daños sufridos por el aparato productivo.
Dijo, además, que se llevan entregados 2.561.186 pesos ($514.213 a industrias y 2.046.973 a comercios y firmas de servicios). Y que están ejecutados, aunque sin otorgamiento efectivo, $461.815 para ambos sectores. Por lo tanto, a la fecha, el monto total en manos de las empresas es de 3.023.000 pesos.
“Esto implica, sin duda, una baja performance”, señaló Desideri a los equipos técnicos que trabajan en la tarea. Se trata de 17 grupos, integrados cada uno de ellos por 1 profesional y 4 pasantes (de la Universidad Nacional del Litoral y de la Tecnológica), más 4 docentes tutores y 5 coordinadores integrantes de la planta permanente del Ministerio de la Producción.
PROBLEMAS OPERATIVOS
En su evaluación, el ministro también señaló los inconvenientes que dificultan la tarea. Se verificó, entre otros problemas, una complejidad para la evaluación de daños, una demora en la entrega de la documentación por parte de las empresas, falsedad en los montos de perjuicios denunciados por algunas firmas, sobrecarga del número de expedientes sobre cada unidad técnica (para el caso que compete al comercio) y falta de equipamiento informático.
“La idea -según dijo- es hacer una replanificación del trabajo para los próximos dos meses”.
Más adelante, el secretario de Industria y Comercio, Mauricio Causi, siguió dialogando con los presentes que le plantearon cuáles son los problemas que deberían resolverse para hacer más operativos los trámites. Señalaron, por ejemplo, que los 60 pasantes que se ocupan del sector comercio disponen sólo de dos computadores y una impresora para realizar la tarea de recolección de datos y verificación de documentación. A lo que Causi respondió que “es una gran limitación del Magic en general, pero hay una decisión de aumentar los recursos”.
Los jóvenes (en su gran mayoría estudiantes) hablaron de otros inconvenientes con los que se encuentran a diario, como que el 50% de las empresas no pueden acercar los comprobantes porque los perdieron en la inundación o que hay otras que a pesar de ser formales y estar inscriptas trabajan con una precariedad tal que no pueden cumplir con los requisitos.
Otros remarcaron que necesitan asesoramiento jurídico para resolver ciertas cuestiones, así como contar con información de organismos como la API ya que cada solicitud de datos a esas reparticiones les insume gran cantidad de tiempo.
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