Buscan al matador de Rodrigo Betinelli
La policía busca al hombre que disparó con arma de fuego contra Magin Betinelli y su hijo Rodrigo, quien habría de morir al ser alcanzado por un proyectil en la cabeza.
Los disparos partieron de un automóvil Fiat Palio de color marrón que tenía sus vidrios polarizados y cuya patente podría terminar en los números 229. El conductor de ese rodado sería un tal Nuñez, un hombre joven a quien acompañaba una mujer rubia.
El crimen derivó de un altercado suscitado alrededor de las 6.30 ante la casa de los Betinelli de calle Boneo al 3800. Al parecer, Magin Betinelli regaba las plantas en la vereda cuando el Fiat atropelló a su perro.
Entonces el conductor detuvo la marcha y hubo un intercambio de palabras que fue subiendo de tono hasta que el dueño del can cargó con un palo contra el rodado.
Ante eso el conductor salió del lugar con una de las ventanillas del auto destrozada, pero habría de regresar minutos más tarde para sorprender a Betinelli cuando todavía cuidaba del perro herido en la vereda.
Sin más, el tal Nuñez sacó a relucir un arma de fuego, apuntó a Betinelli y le acertó con un balazo en la mano izquierda. El estampido atrajo la atención del hijo de Betinelli, Rodrigo, quien se asomó la puerta de calle, con tan mala fortuna que un disparo mortal lo alcanzó en la cabeza.
Hecho esto el conductor del Fiat reanudó la marcha y a gran velocidad abandonó la escena. Rodrigo, quien tenía 28 años de edad, habría de fallecer en el hospital Cullen dos horas después que su ingreso quedara registrado en los libros del Hospital Cullen. La policía busca al tal Nuñez, a la mujer que lo acompañaba, al auto que conducía y al arma que empuñó, para ponerlos a disposición de la justicia.
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