BUSCAN ALGUNA PISTA EN EL POZO DONDE ENCONTRARON A SANTIAGO
¿Pudo caerse un anillo, una cadenita o algún otro objeto personal? Policías bonaerenses y bomberos de Esteban Echeverría dragaron ayer el pozo ciego donde el sábado fue hallado el cuerpo de Santiago Miralles, el nene de seis años asesinado en la localidad de Canning, de un fuerte golpe en la cabeza. Los investigadores quieren saber si los asesinos dejaron dentro de ese pozo algo más que el cadáver.
Fuentes judiciales dijeron ayer a Clarín que en el pozo fueron hallados algunos elementos que serán peritados en los próximos días para saber si comprometen o no al matrimonio y a su hijo mayor —los caseros de la casaquinta vecina a la de los Miralles— que fueron detenidos luego de que el cuerpo de Santiago fue ra hallado en el pozo de esa casa.
Ayer también fue un día de mucho movimiento en los tribunales federales de Lomas de Zamora. El fiscal Carlos Daneri tomó varias declaraciones testimoniales y amplió algunas otras. Es que los investigadores creen que hay algunos vecinos que dieron pistas falsas a la Policía durante los días en que Santiaguito estuvo desaparecido. Y sospechan que alguno pudo haber cometido un encubrimiento.
Mientras, los peritos de la Policía Científica siguen trabajando en el laboratorio en busca de huellas digitales en el cortafierro con el que sospechan que el chico fue golpeado. Y también esperan resultados de los análisis hechos a la víctima para saber si lo doparon antes de asesinarlo, como informó ayer Clarín.
Además del matrimonio de caseros y de su hijo de 20 años también fueron detenidos un vecino y familiar de ellos, y dos adolescentes: uno de 16 años y el otro de 19. Todos están imputados de “secuestro extorsivo seguido de muerte”. La principal hipótesis es que al chico lo mataron porque los captores vieron que se les iba a complicar cobrar el dinero de un posible rescate.
Ayer, Silvia Miralles (la mamá de la víctima) contó que tuvo un cruce con el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian. Explicó que el ministro les dijo que él había estado con la gente del operativo de búsqueda del chico y que el jueves por la tarde, un oficial entró con Walter Miralles a la quinta a hacer un reconocimiento. Pero, según ella, el ministro le dijo: “Cabe aclarar que el señor Miralles no pidió que se haga un allanamiento a la casa (de los vecinos detenidos)”.
“¡Como! ¿Nosotros tenemos que pedir que se haga un allanamiento a la casa? Ustedes son los expertos”, dijo la mujer.
Anoche Arslanian dijo a Clarín que la Policía “trabajó extraordinariamente bien en el caso”, y aclaró que, cuando entraron a la casa vecina, lo estaban haciendo al lugar donde el nene tenía su íntimo amigo, y suponiendo que las familias tenían una relación normal. “Lo que digo es que en ningún momento el papá del nene le dijo a la Policía que desconfiaba de esa familia o que allí podía haber algo raro”, aclaró.
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