BUSCAN DESTRABAR LOS EXHORTOS ENVIADOS A SUIZA
Con el marco de las nevadas montañas que rodean a esta ciudad de fondo, jueces argentinos y sus colegas suizos discutieron ayer “como destrabar diferencias jurídicas” que bloquean las respuestas a exhortos enviados por las cuentas vinculadas al ex presidente Carlos Menem y otros ex funcionarios.
“Si ustedes son más precisos en los cargos y ellos están vinculados a la corrupción, nosotros tenemos voluntad de colaborar” fue el discurso definitivo de los suizos durante la larga reunión de ayer en la austeridad del ministerio Federal de Justicia.
El portavoz de ese ministerio, Folco Galli, explicó a Clarín que “colaboradores de nuestra oficina judicial explicaron ayer a los jueces argentinos sobre los procedimientos de nuestra jurisprudencia y las condiciones a cumplir ante un exhorto judicial. Fueron cuestiones técnicas”.
Por la Argentina participaron el juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la causa por “omisión maliciosa” de una cuenta suiza de Menem; el juez en lo penal y económico Julio Speroni, que investiga la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia; más los fiscales Eammon Mullen, del caso AMIA y Alicia Sustaita, del caso armas.
Por Suiza estuvieron el juez de Laussane, Jacques Antenen, el director de Asistencia Jurídica del Ministerio de Justicia, Rudolf Wiss y el jefe de la sección de Ayuda Internacional de esa cartera, Pascal Gossin, entre otros.
La jueza cantonal de Ginebra, Christine Junod, que debe expedirse en 20 de los 28 exhortos argentinos, no estuvo presente en la reunión. Junod es la jueza que desde 2001 tiene bloqueadas una cuenta de Menem abierta a nombre de Zulema y Zulemita en el banco UBS de Ginebra con 650 mil dólares y otra que maneja Ramón Hernández y está a nombre de la fundación de fantasía Spark Foundation Inc. y que tiene unos 6 millones de dólares. Hasta ahora, Junod no contestó los exhortos de los jueces argentinos que piden información sobre esas cuentas.
Bajo el signo de la confidencialidad y con la presencia del jefe de la oficina Anticorrupción argentina, Daniel Morim, ambas delegaciones discutieron también ayer aquí otros problemas que surgen por las diferencias jurídicas de cada país para mejorar la cooperación judicial.
“Si hubiera un hecho claro para su jurisprudencia, ellos ofrecerían su completa colaboración” sintetizó uno de los argentinos presente en en la reunión.
Pero el problema es la generalidad en los cargos que le permite a un juez de instrucción las leyes argentinas, de cara a las precisiones que exige la legislación suiza para levantar su secreto bancario, base de la sustentabilidad económica de este país.
Más allá de las cuestiones técnicas, para el fiscal Mullen “en los delitos de crimen organizado la forma de avanzar es en estos encuentros personales”.
Mullen espera el resultado de un exhorto —presentado hace año y medio— para que testimonie el “Testigo C”, que denunció que un supuesto enviado del presidente Carlos Menem habría recibido 10 millones de dólares del régimen iraní para no acusar a Irán por el atentado contra la AMIA. “Hasta ahora sólo he tenido informes parciales”, explicó el fiscal Mullen a Clarín.
Precisamente, hoy es el “Día D” de la visita judicial argentina: los jueces se entrevistarán conjuntamente y a solas, con Junod para discutir cada una de las causas que investigan.
Speroni cree que es fundamental “utilizar esta oportunidad para destrabar las cuestiones procesales” que impiden las respuestas a los exhortos. “A lo mejor encontramos un punto de coincidencia en estas cuestiones”, agregó.
Más que en la reunión técnica celebrada ayer, Oyarbide tiene muchas expectativas por su encuentro de hoy con Junod. “Este contacto personal puede incidir de modo directo en la gestión del exhorto”, dijo Oyarbide, muy elegante con moño y una torera negra. “En esta ocasión, voy a contestar las dudas que ella pueda tener” sobre el procesamiento de Menem por haber ocultado su cuenta, adelantó antes de viajar a Ginebra para la reunión.
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