BUSCAN EN AVELLANEDA PISTAS DE OTROS CHICOS DESAPARECIDOS
Orden de allanamiento en mano, un equipo de policías, peritos y antropólogos revisará hoy tres propiedades de Avellaneda que pueden estar relacionadas con los crímenes de la llamada “casa del horror”, donde el viernes fueron encontrados los cuerpos de Yesica “Marela” Martínez, de 9 años, y Mónica Vega, de 13 años.
El objetivo de mínima, coincidieron cuatro fuentes consultadas por Clarín, es encontrar allí alguna prueba que incrimine aún más a Héctor “Nene ” Sánchez, quien ya confesó ser autor de ambos homicidios.
El objetivo de máxima pone nerviosos a los investigadores, con sólo mencionarlo: no descartan que se encuentren pistas sobre otros chicos desaparecidos porque sospechan que pudo haber otros crímenes.
Esta última hipótesis, admitieron las fuentes, no parte de información concreta, “sin embargo no se puede descartar nada, menos aún en este caso donde ya se cometieron equivocaciones por no ordenar allanamientos”, explicó uno de los expertos que habló con Clarín.
Las fuentes detallaron que los operativos se harán en un galpón lindero a la casa de la calle Dean Funes —que los Sánchez ocupaban ilegalmente— y donde se sospecha guardaban mercadería robada; en la casa donde la Policía encontró a “Nene” el sábado (debajo de unos cueros de oveja que serían robados) y en una segunda propiedad, que solía usar su madre.
“Todos estos lugares quedan en la misma zona y fueron marcados por Víctor Martínez (el papá de Marela), debido a que él tiene sospechas de que los Sánchez pueden ocultar más cosas, o más cuerpos”, dijo a Clarín Mariel Schneider, abogada de la familia.
Las órdenes de allanamiento fueron firmadas por el fiscal de Lomas de Zamora Carlos Hassan, que sólo investiga la violación y muerte de Mónica Vega. Pero lo que encuentre también podrá servir para el expediente por el crimen de Marela, a cargo de su colega Andrés Devoto.
Los expertos irán a los allanamientos con equipos especiales para detectar manchas de sangre aunque éstas hayan intentado ser removidas totalmente, incluso con lavandina.
En la búsqueda también se intentará avanzar sobre la posible existencia de cómplices en los homicidios o encontrar el lugar donde el cuerpo de Marela pudo estar escondido durante los tres días posteriores a su muerte y antes de terminar en el pozo ciego de la casa de Héctor Sánchez y su hermano Hugo.
Para que el caso quede totalmente esclarecido ayer los padres de Marela prendieron velas en la puerta de su casa, como una manera de pedir justicia. Por su parte, a la mañana, la madre de “Nene” Sánchez, Norma Giménez, habló de su hijo.
“No me siento culpable por lo que hizo. Tiene que pagar y no sé si se puede recuperar”, dijo la mujer. Patricia, la hermana de “Nene”, fue aún más dura: “Para nosotros está muerto, no tiene perdón de Dios”.
En cuanto a Héctor Sánchez, ayer se ordenó que sea sometido a las pericias psicológicas y psiquiátricas de rutina. Y, por la tarde, fue trasladado a la Unidad 9 de la Plata. En la misma cárcel ya había cumplido (entre 1999 y el 2002) parte de su condena a 13 años por la violación de una sobrina. Allí vivirá en una celda individual y ya se hizo un pedido para que se lo aloje en el pabellón de los presos evangelistas.
Haciendo referencia a este antecedente penal de Sánchez, que recuperó la libertad debido a la ley del dos por uno, el ministro de Justicia bonaerense, Eduardo Di Rocco, pidió públicamente a los jueces “razonabilidad y criterio” para que no se repitan casos similares. “No somos Haití ni vamos a serlo”, sostuvo el funcionario.
“El cómputo (del tiempo en detención) es perverso en algunos casos y en este caso en particular el problema fue que nadie se cercioró si Héctor ‘Nene’ Sánchez estaba o no rehabilitado. Solamente hicieron el cálculo matemático”, concluyó Di Rocco.
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