BUSCAN REFINANCIAR TODA LA DEUDA DEL PAÍS CON EL FONDO
El Ministerio de Economía espera que hoy se concrete en Washington el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la revisión del artículo IV (un examen anual de la situación económica del país), para comenzar a negociar en forma inmediata un acuerdo por tres años que refinancie toda la deuda argentina con el organismo multilateral.
Calificadas fuentes del Palacio de Hacienda indicaron ayer a LA NACION que el objetivo de máxima del Gobierno es refinanciar el 100% de los pagos que vencen de aquí hasta 2008. La Argentina debería pagar US$ 1600 millones antes de fines de año; US$ 4648 millones en 2006; US$ 3723 millones en 2007, y US$ 454 millones en 2008, según el cronograma de obligaciones contractuales de capital. Luego de ese año, no aparecen vencimientos con el organismo que conduce el español Rodrigo de Rato. La deuda total de la Argentina con el FMI asciende a US$ 13.500 millones si se contabilizan los intereses, que no formarán parte del acuerdo.
Las fuentes reconocieron que, dados los últimos acuerdos que el Fondo firmó con países altamente endeudados, en los que buscó bajar su exposición, es más posible lograr una refinanciación del 80% de los pagos del total, lo que significaría aplazar unos 10.000 millones de dólares.
Sin querer referirse a ninguna cifra, el ministro Roberto Lavagna comentó a LA NACION que “se puede negociar perfectamente después del artículo cuarto”, que hoy aprobaría el directorio con algunas objeciones y reclamos.
El último acuerdo firmado por el país en septiembre de 2003 se suspendió a mediados del año pasado por múltiples desacuerdos y por la intención oficial de sacar al FMI del medio de la negociación con los bonistas. Al parecer, el ministro ya logró convencer al presidente Néstor Kirchner de la necesidad y la conveniencia de firmar un acuerdo antes de las elecciones legislativas de octubre, pese a las recomendaciones de algunos sectores de la Casa de Gobierno de evitar discusiones acaloradas con Washington que afecten la campaña electoral.
Pero Economía cree que, luego del buen resultado logrado en el canje de la deuda para salir del default, el país está en condiciones de negociar en forma rápida desde una posición relativamente sólida con los técnicos del Departamento del Hemisferio Occidental que conduce Anoop Singh.
Los tiempos
En este sentido, el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla, dijo a LA NACION que si la negociación comenzara en los próximos días, el acuerdo no se firmaría antes de agosto próximo, un mes clave por los pesados vencimientos de la deuda con acreedores privados.
-¿Es indiferente lograr el acuerdo con el FMI ahora o a fines de año? -preguntó LA NACION.
-Estamos atrapados en forma inevitable por cuestiones burocráticas: el acuerdo al menos podría salir en agosto, porque primero está la revisión del artículo cuarto y luego el receso de verano del FMI. Además, está el contexto financiero. Si me dieran a elegir, prefiero que el acuerdo esté vigente en el último trimestre del año.
-¿Se piensa en un acuerdo corto?
-No, en un acuerdo de tres años.
-¿Qué otros desafíos tienen luego del canje, además del FMI?
-El mayor desafío es manejar los pasivos en forma responsable y mantener la estrategia de reducción gradual de la deuda: si tengo 100 de vencimientos de capital este año, no quiero emitir más de 30. Además, está la negociación con el FMI y luego con el Club de París y el resto de la deuda bilateral en default, unos US$ 3400 millones.
En este sentido, Palla admitió que el Palacio de Hacienda debe decidir si plantea o no una quita a la deuda con sus acreedores oficiales. “Hay antecedentes de reestructuración con y sin quita”, afirmó. Pero antes, el país deberá establecer los ejes del acuerdo con el Fondo, que no serán sencillos por las exigencias del organismo multilateral para subir el superávit primario y acelerar el ritmo de incrementos tarifarios en los servicios públicos.
En materia de superávit, el Gobierno se comprometió a lograr un 3,6% en términos consolidados este año, pero el FMI quiere que la cifra roce el 4 por ciento, en línea con el resultado de 2004.
“Ya demostramos que podemos tener disciplina fiscal y monetaria más allá del acuerdo con el FMI”, se explicó. En materia tarifaria se defenderá la estrategia de los acuerdos transitorios con los concesionarios, que contemplan subas del 15 al 20 %, mientras que las renegociaciones definitivas -que para el FMI son clave- comenzarían el año próximo.
Además, el país deberá mostrar compromisos para mantener bajo control la inflación, continuar con las reformas en el sistema financiero y explicar en forma clara cuál es su estrategia realista para solucionar la situación de los acreedores privados que no aceptaron el canje.
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