BUSH ASEGURA QUE IRÁN LE VENDE BOMBAS A TERRORISTAS EN IRAK
Mientras que el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush denunciaba la colaboración iraní al movimiento desestabilizador en Irak, el Kremlin anunció nuevas consultas con Irán sobre la propuesta de enriquecer uranio en Rusia para las plantas atómicas iraníes.
“En los últimos dos días la parte iraní nos propuso de nuevo celebrar consultas, y éstas tendrán lugar en un futuro inmediato”, declaró el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, mientras otras fuentes dijeron que las negociaciones ya habían empezado en Moscú.
Inicialmente, un representante de la embajada rusa en Teherán informó a la agencia Interfax de que “las consultas se celebrarán en Moscú, probablemente el martes o miércoles” y que la delegación iraní la encabezará el subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad, general Alí Hosseini Tash.
“Las consultas se centrarán en el mismo asunto de antes: la posibilidad de crear una empresa mixta de enriquecimiento de uranio para Irán en territorio de la Federación Rusa”, señaló el diplomático.
Pero poco después, una “fuente informada” dijo a Interfax que las consultas empezaron hoy mismo, y otra fuente precisó que Hosseini ya estaba en Moscú y que las negociaciones se celebraban “a puerta cerrada” en la sede del Consejo de Seguridad de Rusia, aunque ningún representante oficial confirmó estos datos.
Por otra parte, Lavrov subrayó que Moscú está “decepcionada” por la postura inconsecuente de Irán, después de que el portavoz de la diplomacia iraní, Hamid Reza Asef, declarara ayer en Teherán que la oferta rusa “ya no está en el orden del día de la República Islámica”.
“Con toda sinceridad, no puedo comentar las informaciones sobre la renuncia de Irán a nuestra propuesta de crear una empresa mixta, puesto que de Teherán nos llegan señales contradictorias: unas veces la rechazan y otras la aceptan”, señaló el ministro de Exteriores.
Las palabras de Reza Asef parecieron confirmar las denuncias de los Estados Unidos de que Irán aprovecha los buenos oficios de Moscú para ganar tiempo mientras continúa sus investigaciones nucleares.
“Quiero declarar una vez más, que estamos muy decepcionados por la conducta de Irán en estas negociaciones, pues no ayuda en absoluto a aquellos quienes pretenden hallar métodos pacíficos de arreglo de la situación en torno al programa nuclear iraní”, dijo Lavrov en alusión a los intentos mediadores de Rusia.
Añadió que la propuesta de Moscú, apoyada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), fue hecha “en el contexto de los esfuerzos multilaterales para hallar una solución, y sólo tiene razón de ser en el contexto de un acuerdo general, que incluyese el retorno de Irán a la moratoria sobre las labores de enriquecimiento de uranio”.
El presidente de la Cámara de Diputados rusa, Borís Grizlov, y el director de la Agencia Atómica de Rusia (Rosatom), Serguéi Kirienko, reiteraron hoy por su parte que Moscú mantiene su oferta a Irán.
“La propuesta rusa es un mecanismo que permite hallar un compromiso entre las posiciones de Irán y del OIEA”, por lo que “está y estará en la mesa de las negociaciones como parte de un paquete de propuestas a la República Islámica”, dijo Kirienko.
El ruso Yuri Sokolov, director adjunto del OIEA, afirmó a su vez que “la mejor forma de resolver el problema nuclear de Irán es continuar las negociaciones” entre Teherán y el Organismo, y opinó que la oferta rusa “permitiría avanzar hacia la edificación de un sistema de no proliferación más seguro” que el actual.
La fórmula propuesta por el Kremlin, que cuenta con el respaldo de la comunidad internacional e incluye la supervisión del OIEA, según Moscú permitiría garantizar que Irán no utilizara el proceso de enriquecimiento de uranio para fabricar armas nucleares.
A cambio, Irán debe retornar al régimen de moratoria sobre todas las actividades de enriquecimiento de uranio, incluidas las investigaciones, demanda que ha rechazado el Gobierno de Teherán.
Ante la falta de avances en las negociaciones con Irán, el OIEA decidió informar acerca del dossier nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU, con potestad para imponer sanciones y en el que Rusia, como uno de sus miembros permanentes, tiene derecho de veto.
La Cancillería rusa ha insistido en que el informe al Consejo de Seguridad de la ONU no supone elevar a ese organismo el dossier nuclear iraní y, por tanto, en que la búsqueda del arreglo debe llevarse a cabo en el OIEA.
Rusia, que participa en la construcción de la central nuclear iraní de Bushehr, proyecto valorado en unos 1.000 millones de dólares, se ha mostrado contraria a la aplicación de sanciones contra Irán, como pide el Gobierno de los Estados Unidos.
Este contenido no está abierto a comentarios

