BUSH CULPA A DEMÓCRATAS POR FRACASO DE LA LEY DE INMIGRACIÓN
El presidente George W. Bush culpó el sábado al líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid, por el fracaso ante la falta de compromiso del proyecto de ley sobre la reforma a la ley de inmigración.
El histórico proyecto de ley, que ofrecería la ciudadanía estadounidense a millones de inmigrantes indocumentados, fue objeto el viernes de disputas internas en ambos partidos, que a la postre acabaron torpedeándolo.
Pero Bush, haciéndose eco de las críticas del líder de la mayoría del Senado, el republicano Bill Frist, buscó culpar a Reid, que se negó a permitir la votación de más de tres enmiendas respaldadas por los republicanos.
Le pido al líder de la minoría del Senado que termine con sus tácticas de obstrucción y permita que el Senado haga su trabajo y apruebe una reforma a la ley de inmigración justa y efectiva”, manifestó Bush en su discurso semanal de radio.
Aclamado con un avance bipartidista a comienzos de semana, el proyecto de inmigración alienta una mayor seguridad fronteriza, la regulación futura del ingreso de los trabajadores extranjeros y la creación de una nueva serie de normativas para los cerca de 11 millones de inmigrantes que viven en el país de manera ilegal.
Las autoridades dijeron que unos nueve millones de ellos, los que podrían demostrar que han permanecido en el país por más de dos años, serían elegibles para la ciudadanía, según la propuesta.
Frente a este revés a solo meses de las elecciones que renovarán al Congreso controlado por los republicanos, Bush buscó que el tema siga vivo. Dirigiéndose principalmente a los sectores conservadores de su partido, expresó que la seguridad fronteriza debe mejorar y la seguridad interna tiene que ser reforzada.
Pero en un gesto de asentimiento con los empresarios que buscan el apoyo de programas de trabajadores temporales que les asegurarían mano de obra de bajo costo, Bush habló apasionadamente sobre la necesidad de recibir a los inmigrantes de otros países.
“La inmigración es un tema sensible y sumamente importante”, manifestó Bush. “Por sobre todo, la inmigración es la señal de una nación exitosa y segura”.
La legislación quedó atascada en el Congreso el viernes y los legisladores entraron en un receso de dos semanas.
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