BUSH DIJO QUE APOYARÁ UNA ENMIENDA CONSTITUCIONAL PARA PROHIBIR LOS CASAMIENTOS GAYS
El presidente estadounidense, George W. Bush, volvió a arremeter contra los casamientos gays y anunció este mediodía que apoyará una enmienda a la constitución norteamericana para prohibirlos.
“Nuestro país debe realizar una enmienda constitucional para defender el matrimonio entre un hombre y una mujer”, aseguró Bush al hablar en la Casa Blanca. Y calificó al tema como de “importancia nacional”. “Proteger el matrimonio sirve a los intereses de todos” -continuó- al tiempo que pidió al Congreso que voten la enmienda antes de enviarla a los distintos estados del país, que deberán ratificarla o no.
Bush dijo que la medida “es necesaria” para detener los fallos judiciales emitidos por “jueces activistas” y algunas autoridades locales que autorizaron los casamientos en algunos lugares del país. De esta manera, se refirió así al dictamen de un tribunal de Massachusetts que autorizó las uniones y a la decisión del alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, de emitir certificados de matrimonio para las parejas de un mismo sexo.
En esa ciudad californiana, más de 3.000 parejas gays se casaron desde el pasado 12 de febrero. “A menos que tomemos medidas, podemos esperar más decisiones arbitrarias”, se justificó Bush en su discurso. Y contraatacó diciendo que “tras más de dos siglos de jurisprudencia estadounidense y milenios de experiencia humana, unos pocos jueces y autoridades locales se atreven a cambiar la institución más fundamental de la civilización”. Otro que se expresó contra los casamientos fue Arnold Schwarzenegger, gobernador republicano del estado, que le pidió “detener de inmediato” las uniones al procurador general californiano (http://old.clarin.com/diario/2004/02/22/i-02401.htm).
El tema ya había sido mencionado por Bush en su discurso sobre el estado de la Unión en febrero pasado (http://old.clarin.com/diario/2004/01/21/i-01601.htm), el cual, según los analistas, estuvo orientado hacia la población estadounidense de cara a las elecciones presidenciales de noviembre. En ese momento, se comprometió a defender “el carácter sagrado del matrimonio”. Pero hasta ahora, desde la Casa Blanca no se había dado el apoyo directo a las propuestas de modificación de la Carta Magna estadounidense, que fogonean distintos sectores conservadores estadounidenses. En cambio, sí se había empezado a trabajar en una idea denominada “matrimonios saludables” (http://old.clarin.com/diario/2004/01/15/i-01701.htm) para promover el matrimonio “tradicional”, también a tono con esos grupos, de importancia dentro de la estructura del oficialista Partido Republicano.
Pero ante la certeza de que el tema tendrá gran importancia en la agenda de la campaña electoral, Bush decidió jugarse para no perder la iniciativa. El principal favorito a conseguir la candidatura presidencial de los demócratas, John Kerry (www.johnkerry.com), adoptó una posición intermedia y dijo que apoyará las uniones civiles entre homosexuales, pero no el matrimonio entre gays.
Este contenido no está abierto a comentarios

