BUSH DIJO QUE "LOS IRAKÍES DECIDIRÁN SI EJECUTAN A SADDAM"
El presidente George Bush sugirió ayer que está de acuerdo con que Saddam Hussein sea condenado a muerte. Dejó sin embargo en claro que serán los iraquíes quienes deberán decidir si ejecutan al ex dictador detenido este fin de semana.
“Trabajaremos con los iraquíes para desarrollar una manera de enjuiciarlo que se ajuste a los estándares internacionales” dijo agregando que el juicio debe ser público y justo; y que todas las atrocidades que cometió deben quedar al descubierto.”Este es un dictador brutal. Es un torturador y un asesino”, afirmó dando a entender así que utilizará el juicio para demostrar que no se equivocó al declarar la guerra preventiva contra Irak.
De hecho, el presidente del Consejo de Gobierno provisorio iraquí, Abdel Hakin, pidió públicamente ayer que Saddam sea juzgado en Irak bajo “supervisión de expertos internacionales” y con enfática claridad no descartó que el ex hombre fuerte sea condenado a pena de muerte.
En la primera conferencia de prensa que dio después de la resonante captura, Bush volvió a mostrarse muy cauto y evitó todo tipo de triunfalismo. Sus gestos y expresión, sin embargo, lo mostraron exultante y dispuesto a capitalizar la detención de su archienemigo.
En efecto, desde que recibió el primer llamado de su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, anunciándole que los tropas habían capturado un hombre que podía ser Saddam, Bush comenzó a calcular cómo comunicaría la noticia a los electores norteamericanos y al mundo de manera tal que le diera el mayor rédito político.
Después de haber consultado con sus asesores, Bush decidió que el anuncio debía hacerse en Bagdad.
También dio instrucciones para que se pusiera énfasis en que se trata de una victoria para los iraquíes, más que para Estados Unidos. Bush ordenó evitar todo tipo de triunfalismo. El plan le dio buenos resultados.
Una encuesta realizada por The Washington Post y la cadena de televisión ABC News señaló que el índice de aprobación de Bush aumentó 10 puntos desde la captura de Saddam: ocho de cada diez norteamericanos dijeron que la captura de Saddam fue un logro muy importante, pero 9 de cada 10 reconoció que Estados Unidos todavía debería enfrentar muchos problemas en Irak.
“El mundo está mejor sin usted, Sr. Saddam Hussein, y encuentro muy interesante de que cuando las papas comenzaron a quemar usted cavó un agujero y gateó adentro”, dijo Bush.
Uno de los temas mas conflictivos para el presidente estadounidense en la campana electoral será el retiro de tropas de Irak. Si bien Bush volvió a advertir que la captura del ex dictador no es suficiente para poner fin a la violencia que se observa actualmente en Irak, la paciencia de los electores norteamericanos podría agotarse.
Consciente de que los candidatos demócratas pondrán el acento sobre este tema, Bush presentó ayer por primera vez los argumentos que utilizará para responderlos.
Dijo que no había un cronograma, y que las tropas regresarían simplemente cuando el trabajo que están realizando esté terminado. “Los terroristas en Irak siguen siendo peligrosos. El trabajo de nuestra coalición sigue siendo muy difícil y requerirá más sacrificios”, remarcó.
Bush dijo que el objetivo de su estrategia es garantizar la seguridad de los norteamericanos y aumentar la libertad en el mundo.
Explicó que tras los atentados que tuvieron lugar el 11 de setiembre de 2001 Estados Unidos no podía darse el lujo de descartar como poco importante ninguna de las amenazas a las que se veía sometido y que en el momento en que ordenó los ataques contra Irak, Saddam era una amenaza ya que había desafiado 11 resoluciones de las Naciones Unidas.
En respuesta a los precandidatos a presidente demócratas que lo acusan de unilateralismo, Bush dijo que había 60 países colaborando con Estados Unidos en Irak. Y que cuando se habla de divisiones entre aliados se estaba hablando fundamentalmente de diferencias con dos países, Francia y Alemania.
El jefe de la Casa Blanca defendió su decisión de excluir a esos países de los contratos que serán firmados para la reconstrucción de Irak. “La idea de gastar el dinero de los contribuyentes en compañías que no participaron en la ofensiva inicial simplemente era algo que no iba a hacer y los estadounidenses también lo entienden así .
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