BUSH LAMENTÓ LA MUERTE DE LOS SEIS TRIPULANTES DEL HELICÓPTERO CAÍDO EN IRAK
Seis soldados estadounidenses murieron hoy en Irak al caer a tierra, cerca de Tikrit, el helicóptero “Black Hawk” en el que se desplazaban, y otro más en una emboscada en la ciudad de Mosul. El presidente George W. Bush lamentó las siete muertes pero, según dijo su portavoz, Scott McClellan, las operaciones en la zona continuarán.
McClellan, en nombre de Bush, dijo: “Estamos entristecidos cada vez que uno de nuestros hombres y mujeres en las Fuerzas Armadas realiza el sacrificio máximo en defensa de la libertad”.
Los seis tripulantes de un helicóptero militar estadounidense murieron hoy al estrellarse el aparato cerca de la ciudad de Tikrit, a 160 kilómetros al norte de Bagdad, y aparentemente después de que fuera alcanzado por cohetes.
El Black Hawk se estrelló en uno de los márgenes del río Tigris, a pocos kilómetros de distancia del palacio de Saddam Hussein, ahora convertido en base de las fuerzas de Estados Unidos.
La portavoz militar en Tikrit, comandante Josselyn Aberle, indicó que estaban siendo investigadas las causas por las que el aparato se estrelló cuando efectuaba una rutinaria misión de reconocimiento junto a otro helicóptero de la 101 División Aerotransportada.
Algunos de los soldados estadounidenses y civiles iraquíes que vieron caer el aparato, dijeron que mientras volaba recibió el impacto de un proyectil, aparentemente un cohete propulsado.
Apenas se estrelló, las llamas envolvieron el aparato, que se dirigía a la base de “Ironhorse”, la principal de las tropas de Estados Unidos desplegadas en Tikrit, lugar en el que nació Saddam Hussein.
De confirmarse que fue derribado por un cohete, este será el segundo helicóptero que pierden las fuerzas norteamericanas en dos semanas a manos de la resistencia. El pasado domingo y al oeste de Bagdad, los rebeldes abatieron con un misil tierra-aire un helicóptero Chinook que transportaba a 36 militares estadounidenses, de los cuales 16 perdieron la vida.
El Black Hawk, por lo general armado con dos ametralladoras y al menos un cañón, es el helicóptero más empleado por las fuerzas estadounidenses en los asaltos, misiones de reconocimiento y evacuación de víctimas.
Otro soldado muerto en Mosul
La continúa violencia que envuelve a Irak volvió hoy a golpear a las fuerzas estadounidenses desplegadas en Mosul, donde un soldado murió y otros seis resultaron heridos en un ataque con cohetes y disparos de armas ligeras contra un convoy de vehículos militares.
Este ataque contra las tropas de EE.UU. destacadas en Mosul, a unos 400 kilómetros al norte de Bagdad, siguió a otro ocurrido el jueves en esa misma localidad y en el que perdió la vida un soldado a causa de la explosión de una bomba improvisada.
La ola de ataques en Mosul, ciudad con una larga tradición de apego al derrocado régimen de Saddam, es vista con preocupación por las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos.
Las últimas muertes elevan a al menos 31 la cifra de soldados estadounidenses que perdieron la vida en Irak en lo que va de noviembre, y sitúan en 144 la de efectivos que muertos en acción desde que el 1 de marzo Bush declaró el fin de las operaciones de combate a gran escala.
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