BUSH NEGÓ QUE EN IRAK HAA UNA GUERRA CIVIL O INSURRECIÓN POPULAR
El presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó ayer que en Irak no hay una guerra civil, ni una insurrección popular, y achacó la violencia de la última semana a elementos del antiguo régimen, militantes islámicos y terroristas extranjeros.
“No se trata de una guerra civil. No es una insurrección popular, la mayoría de Irak está en situación estable y la mayoría de los iraquíes, de lejos, rechaza la violencia y se opone a la dictadura”, manifestó el presidente estadounidense.
Bush inició con una declaración sobre Irak su conferencia de prensa en la Casa Blanca, la primera en lo que va de año, y en la misma reafirmó su disposición a traspasar el 30 de junio a manos iraquíes la soberanía de Irak.
“No damos marcha atrás de ese compromiso. El 30 de junio, el poder político volverá a manos iraquíes”, afirmó Bush durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, que comenzó con una alocución sobre la grave situación en Irak.
El presidente reconoció que, a los iraquíes -“un pueblo orgulloso”-, no les gusta la ocupación militar, pero dejó claro que a Estados Unidos tampoco, porque “no somos un poder imperial”, como lo pueden atestiguar Alemania y Japón, dijo.
Bush afirmó que “vamos a terminar el trabajo de los caídos” en Irak y señaló que “si hacen falta más fuerzas las enviaremos”.
Bush prometió ayer que “Irak realizará elecciones no más allá del próximo enero” y dijo que la OTAN está realizando respaldo para la división multinacional que será desplegada en ese país.
Durante la primera conferencia de prensa de este año en la Casa Blanca, Bush dijo que “como lo hemos dicho desde el primer momento, nuestro compromiso con la seguridad no terminará el próximo 30 de junio”, cuando sea transferida la soberanía a ese país árabe.
Además, Bush eludió responsabilidades sobre los atentados del 11-S e insistió hoy que el documento que recibió el 6 de agosto de 2001 no incluía amenazas concretas sobre los atentados en Nueva York y Washington, ya que se trataban de referencias históricas.
“Francamente, no creí que fuera nada nuevo”, afirmó Bush durante una conferencia de prensa en la que fue preguntado acerca del documento, en el que se indicaba que Osama bin Laden planeaba cometer atentados en EEUU.
Para el presidente estadounidense, el principal problema con la situación antes de esos atentados, en los que murieron unas 3.000 personas, fue que “el país no estaba preparado para una guerra, pero el enemigo estaba en guerra con nosotros”.
Bush fue preguntado durante la conferencia de prensa si sentía algún tipo de responsabilidad personal por los atentados del 11-S.
Su respuesta fue esquiva, ya que dijo que lo que siente es “una enorme pena” cada vez que se reúne con familiares de las víctimas, pero evitó pedir disculpas a las víctimas. Además, subrayó que “el único culpable” de los ataques del 11 de septiembre fue Osama Bin Laden.
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