BUSH NEGOCIA EN EL G-8 EL FUTURO DE IRAK
La cumbre del poderoso Grupo de los Ocho (G-8), que comenzará hoy en una fortificada isla en la costa del estado sureño de Georgia, será el escenario de una nueva ofensiva del presidente George W. Bush para buscar apoyo internacional para su plan para Irak y para la democratización de Medio Oriente.
A menos de un mes del traspaso de la soberanía a manos iraquíes, Bush llega a la cumbre del G-8 con menos fuerza que el año pasado y dispuesto a ceder ante los reclamos de Francia y Alemania. Además, está urgido por encontrar apoyo para estabilizar la situación en Irak antes de que la crisis siga minando sus posibilidades de reelección en noviembre próximo.
Bajo extremas medidas de seguridad ante la sospecha de que podría haber algún intento de atentado de la red terroristas Al-Qaeda, Bush Recibirá hoy a los presidentes y jefes de gobierno de Francia, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia, ante quienes buscará apoyo para que las Naciones Unidas aprueben una resolución que respalde el gobierno de transición en Irak y prepare el terreno para las elecciones del año próximo.
La disparada del precio del petróleo a raíz de la incertidumbre en torno de Irak y Medio Oriente será otro de los temas centrales de la agenda de la cumbre de Sea Island, en Georgia.
En las deliberaciones, que abarcarán cuestiones de comercio y desarrollo de los países más pobres, lucha contra el terrorismo, no proliferación y seguridad, podría abordarse la propuesta argentina para reestructurar la deuda (ver aparte).
Después de su paso por Italia y Francia, el fin de semana último, Bush intenta recomponer las relaciones con el resto de los países industrializados, que fueron afectadas por las diferencias por la guerra en Irak.
Francia y Alemania, junto con Rusia, reclaman que el traspaso de la soberanía al gobierno de transición iraquí sea completa, con control sobre los movimientos de las tropas, y que las futuras operaciones de las fuerzas multinacionales sean aprobados por el gobierno de Bagdad.
La titular del Consejo Nacional de Seguridad, Condoleezza Rice, dijo ayer en Sea Island que estaban avanzando para terminar acordar una resolución para que pueda ser aprobada por Naciones Unidas. El gobierno de Bush quiere presentar el apoyo del Consejo de Seguridad como un éxito de la cumbre.
“Estamos moviendo en la dirección correcta y debemos alcanzar un entendimiento muy pronto”, dijo Rice. Anoche, al cierre de esta edición, fuentes diplomáticas anunciaron que hubo acuerdo y que la nueva resolución sería sometida hoy a votación en Naciones Unidas.
Reformas democráticas
“Un Irak libre y democrático negará a los terroristas una base de operaciones, desacreditará su ideología y hará que la comunidad internacional sea mucho más segura, lo que permitirá impulsar reformas que conduzcan a la democracia y la paz en la región”, destacó Rice, introduciendo el otro tema polémico de la cumbre, sobre el que existen diferencias entre Estados Unidos, Francia, Rusia y Japón.
Más allá de la cordialidad y el acercamiento que se registró en el 60 aniversario por el desembarco en Normandía, continúan las diferencias entre Bush, el presidente de Francia, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schröder, sobre la estrategia de largo plazo para Medio Oriente y el conflicto entre israelíes y palestinos.
Bush mantendrá a partir de hoy reuniones bilaterales con sus pares Chirac (Francia), Schröder (Alemania), Tony Blair (Gran Bretaña); Silvio Berlusconi (Italia); Paul Martin (Canadá), Junichiro Koizumi (Japón) y Vladimir Putin (Rusia), antes del inicio, mañana, de las sesiones plenarias.
Invitados por Bush, mañana también participarán de las deliberaciones los presidentes de Afganistán, Argelia, Bahrein, Jordania, Turquía y Yemen, así como un representante del nuevo gobierno interino de Irak. El objetivo de Bush es discutir con ellos y los demás líderes del G-8 su iniciativa para Medio Oriente.
Los líderes de Arabia Saudita y de Egipto, dos países aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, rechazaron la invitación y no asistirán a la cumbre.
El año pasado, tras la cumbre en Evian, Francia, Bush encabezó una reunión con los líderes de los países árabes para impulsar su estrategia de paz entre israelíes y palestinos y perfilar su política para Medio Oriente.
Pasado mañana participarán en un almuerzo con los líderes del G-8 los presidentes de seis países africanos, para analizar las acciones impulsadas por el G-8 para superar el problema de la pobreza, el hambre y el sida en ese continente.
Aislados y protegidos
Los habitantes de la costa del estado norteamericano de Georgia se prepararon para la cumbre del G-8 como para un huracán: quien puede se traslada a otro lado, los demás se aprovisionan de alimentos.
Esto se debe a que el encuentro anual de los siete países más industrializados del mundo y Rusia hace que tratar de mantener la rutina diaria sea una tortura para la población. La Guardia Nacional estableció numerosos puestos de control, mientras que el espacio aéreo es patrullado por aviones militares y baterías de misiles antiaéreos. Dos aeropuertos fueron clausurados y los cielos estarán también cerrados al tránsito aéreo.
Alrededor de 20.000 agentes de seguridad y militares fueron movilizados. Una ventaja de Sea Island es que sólo una calle de 11 kilómetros de largo conduce a la pequeña isla, que desde hace días es protegida como una fortaleza, a la que solamente personas relacionadas con la cumbre y sus escasos habitantes pueden acceder.
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