Bush pedirá más dinero para gastos de defensa
En otra demostración de que las presiones causadas por el déficit federal se están acumulando, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dará a conocer mañana un nuevo presupuesto con recortes en la mayor parte de los gastos del gobierno, excepto en seguridad nacional y defensa, debido a la situación bélica en Irak. Según informó ayer el diario The New York Times, Bush pedirá al Congreso un presupuesto de defensa de 419.300 millones de dólares para el año fiscal 2006, en el que se intentará reforzar y reformar el ejército y los marines para la lucha contra el terrorismo. Esto significa un aumento del 4,8 por ciento sobre el actual ejercicio, mientras que los gastos del Departamento de Salud serán recortados en 2,4 por ciento. Sin embargo, la cifra excluye gastos para las guerras en Irak y en Afganistán. Algunos días después de enviar al Congreso el proyecto de presupuesto, Bush proyecta pedir otros 80.000 millones para financiar esas guerras en lo que va del año. El Congreso ya ha aprobado 25.000 millones de dólares para Irak y para Afganistán en 2005. En su discurso sobre el estado de la Unión, el miércoles, el jefe de Estado había adelantado que el presupuesto para 2006, que se calcula en 2,5 billones de dólares, sería más ajustado que en los dos años anteriores. Y ayer reafirmó su intención de reducir a la mitad, de aquí a 2009, el déficit presupuestario, un desafío gigantesco para su segundo mandato. "El gobierno presentará un presupuesto en el cual el aumento de los gastos no obligatorios se mantendrá por debajo de la inflación [que fue del 2,4 por ciento en 2004], tornará definitivos los recortes de impuestos y mantendrá el objetivo de reducir el déficit a la mitad para 2009", afirmó Bush. El presupuesto de la Casa Blanca deberá mantener el crecimiento de los gastos discrecionales del gobierno por debajo de los límites de la inflación. Además serán eliminados o recortados más de 150 programas del gobierno considerados ineficaces o no prioritarios. El plan incluye la decisión de tornar permanentes los recortes de impuestos de 1,9 billones de dólares. La Casa Blanca proyecta un aumento del déficit fiscal a un récord de 427.000 millones de dólares, contra 412.000 millones de dólares en el año fiscal de 2004. El saldo de las finanzas estadounidenses se tornó negativo en 2001, cuando Bush llegó a la Casa Blanca heredando un superávit. El presidente atribuyó el déficit a la recesión de 2001 y al costo de la guerra de Irak. Empero, los críticos de Bush ponen el acento en los recortes de impuestos aprobados por el Congreso de mayoría republicana y en el incumplimiento de la anunciada intención presidencial de vetar cualquier propuesta que implique nuevos gastos en los próximos cuatro años. Washington espera eliminar el déficit mediante un crecimiento económico mayor, estimulado por un aumento de las ganancias. El gobierno espera que al tornar permanentes los recortes de impuestos se alentará a los consumidores a gastar más, incentivando así el crecimiento. Pero, por otro lado, Estados Unidos también tendrá que ajustarse el cinturón. Los gastos discrecionales del gobierno -que incluyen programas tales como los de educación, agricultura y transporte- quedarán limitados a un incremento del 1 por ciento, pero los gastos militares permanecerán al margen del recorte. Pero, a medida que se han ido filtrando detalles, resulta claro que inclusive el Pentágono, una prioridad bipartidista en época de guerra, deberá encarar algunas restricciones. La solicitud al Congreso de 419.000 millones de dólares es 3400 menos que lo calculado hace un año para el año fiscal 2006, que comienza en octubre. Buena parte de la reducción de gastos del Pentágono este año será mediante la cancelación de la compra de armamento. Entre los equipos bélicos que recibirán menos el año próximo que en 2005 figuran el destructor Aegis, el caza F-22 Raptor, y el avión de carga C-17. En cambio, los helicópteros Apache y futuros sistemas de combate del ejército recibirán mayor dinero. Pero a largo plazo, Bush proyecta mayores gastos de defensa a partir de 2007, hasta que lleguen en 2011 a los 502.300 millones de dólares.
Este contenido no está abierto a comentarios

