BUSH PREPARA MÁS MEDIDAS CONTRA CUBA
En un sensible cambio de estrategia, la Casa Blanca ha decidido no reforzar el embargo, como muchos habían pronosticado. El eje de la nueva estrategia es la promoción del cambio democrático en el interior de Cuba.
“En este momento estamos haciendo un inventario, buscando objetivos concretos, específicos y que se puedan lograr”, afirmó el subsecretario para Asuntos Hemisféricos en el Departamento de Estado, Roger Noriega, en una entrevista publicada ayer en el diario The Washington Times.
Recientemente Noriega ya había afirmado que fue una gran tragedia que la política de Estados Unidos para Cuba haya centrado toda su atención sobre las sanciones económicas en lugar de considerar a los disidentes como agentes del cambio.
En diálogo con tres periodistas argentino, incluida esta corresponsal, Noriega dijo esta semana que el tema Cuba está siendo discutido con Argentina. De hecho, Clarín pudo confirmar que fue uno de los temas principales de su reciente visita a Buenos Aires.
Noriega considera que la comunidad internacional nunca se mostró dispuesta a apoyar el embargo económico impuesto por Estados Unidos en la década del 60 contra Cuba. Según él, la mejor prueba es que cada año es unánime el rechazo de esa política en la votación que se hace en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Noriega estima que la política de acercamiento a los disidentes será mucho más efectiva porque contará con el apoyo de la comunidad internacional.
La nueva política estadounidense incluirá el aumento del apoyo para bibliotecas independientes y grupos de derechos humanos en la isla, que han continuado sus tareas a pesar de las medidas instrumentadas en marzo y abril por el gobierno de Fidel Castro, como el arresto de decenas de personas y la ejecución de tres disidentes que secuestraron una lancha de pasajeros para salir de la isla.
Setenta y siete disidentes, entre ellos el famoso periodista e intelectual Raúl Rivero, fueron condenados a largos períodos de reclusión por presuntos lazos con la misión diplomática estadounidense en Cuba.
Para elaborar el nuevo paquete de iniciativas, Noriega está en continua comunicación con miembros de las comunidad cubana americana de Miami y con sus representantes en la Cámara de Diputados.
Noriega dijo que el gobierno de George Bush envió hace un par de semanas a tres funcionarios a Miami —entre ellos a Otto Reich, actual enviado especial para Asuntos Hemisféricos— para buscar ideas nuevas sobre cómo provocar la democratización del régimen cubano.
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