BUSH SALIÓ A CRITICAR EL FALLO JUDICIAL QUE DECLARÓ ILEGAL LAS ESCUCHAS TELEFÓNICAS
El presidente de EEUU, George W. Bush , criticó hoy la decisión de una juez de ordenar la interrupción de las escuchas internas avaladas por su Gobierno y aseguró que quienes apoyan esa resolución no entienden el mundo actual.
Las personas que aplauden la decisión de la magistrada que tachó de inconstitucional el llamado programa de vigilancia terrorista, “simplemente no comprenden la naturaleza del mundo en el que vivimos”, subrayó el presidente.
Bush expresó su confianza en que saldrá adelante la apelación presentada por su administración contra esa resolución judicial.
“Discrepo totalmente con esa decisión, totalmente”, dijo el presidente, antes de precisar que “por ello ordené al Departamento de Justicia que apelara inmediatamente”.
El presidente hizo estas declaraciones a la prensa desde la residencia oficial de descanso de Camp David (Maryland) donde hoy se reunió con su equipo de asesores económicos, Bush reiteró su convencimiento de que el programa de escuchas telefónicas y de control de correos electrónicos puesto en marcha por la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA, en inglés) se ajusta plenamente a la legislación vigente y es una herramienta fundamental en la lucha contra el terrorismo.
“Yo puse en marcha este programa. Creemos totalmente que es constitucional y, si (la red terrorista) Al Qaeda llama a EEUU, queremos saber por qué lo hace”, remarcó.
Tras recordar que la semana pasada se desarticuló en Londres una ambiciosa trama terrorista para hacer estallar en pleno vuelo a aviones que cubren las líneas entre el Reino Unido y EEUU, Bush incidió en que los terroristas siguen intentando “venir y matar gente”.
Este país está en guerra, según el mandatario estadounidense, quien añadió que “debemos dar, a quienes tienen la responsabilidad de proteger EEUU, las armas necesarias para que protejan este país”.
Una de esas armas es el controvertido programa de espionaje que el Gobierno hará todo lo posible por mantener, pese a la resolución de la Jueza federal de Detroit (Michigan), Anna Diggs Taylor, en la que solicita la interrupción inmediata del mismo.
Según la magistrada, ese programa es inconstitucional porque viola los derechos a la libertad de expresión y a la intimidad de los ciudadanos, así como la separación de poderes que consagra la Constitución estadounidense.
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