BUSH, SATISFECHO POR LAS MUERTES DE LOS HIJOS DE HUSSEIN
El presidente estadounidense George W. Bush dijo hoy estar satisfecho con la muerte, confirmada por el Pentágono, de los dos hijos del derrocado líder iraquí Saddam Hussein. Según Bush, es la más clara señal de que “el antiguo régimen se ha ido y no volverá”.
Bush calificó a Udai y Qusai Hussein, muertos ayer en una batalla contra fuerzas estadounidenses, como “dos de los peores esbirros del régimen, responsables de torturar, mutilar y asesinar a un sinnúmero de iraquíes”.
En un discurso desde la Casa Blanca, flanqueado por el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el administrador de Irak, Paul Bremer, Bush aseguró que “unos pocos remanentes” del régimen de Saddam están impidiendo estabilizar Irak y “llevar la libertad” a ese país.
Lo cierto es que la noticia de las muertes de Udai y Qusai no podía llegar en mejor momento para Bush. Washington afrontaba en estos días críticas de diferentes sectores contra su política en Irak, no sólo por las muertes diarias de soldados norteamericanos a manos de la resistencia iraquí. También por las supuestas pruebas falsificadas usadas por EE.UU. y Gran Bretaña para ir a la guerra.
La caída de Udai y Qusai podría permitir que se empiece a comprobar o desmentir la hipótesis, sostenida por la Casa Blanca, de que detrás de la resistencia iraquí está el entorno de Saddam. De todas maneras, del paradero del líder derrocado por ahora no hay novedades.
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