BUSH SE FUE SIN LOGRAR UN ACUERDO POR EL DOCUMENTO FINAL DE LA CUMBRE
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, abandonó las deliberaciones de la IV Cumbre de las Américas para volar hacia Brasil, mientras el resto de los presidentes continuaba esta tarde reunido de manera sorpresiva para intentar destrabar un acuerdo sobre la integración al ALCA que posibilite una declaración final.
En una tensa reunión, algunos mandatarios abandonaron el encuentro de las Américas sin que haya consensuado aún el texto. El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se retiró hacia Brasilia, donde mantendrá un encuentro bilateral con Bush, quien partió en su Air Force One.
El presidente mexicano, Vicente Fox, también tenía previsto regresar a su país, ante el disenso sobre la integración al Area de Libre Comercio que mantenían otros países.
Al despedir al mandatario norteamericano, el presidente Néstor Kirchner le dijo que comprendía las obligaciones que tenía por cumplir en Brasil y le pidió que tenga la “tranquilidad” de que su postura iba a “ser respetada” a pesar de su ausencia.
En su última alocución antes de partir en viaje desde Mar del Plata hacia Brasil, el presidente Bush consideró que “la posicón expresada por Panamá” -que propuso retomar las negociaciones para implementar el ALCA en 2006- “expresa a la mayoría del continente”.
En el reinicio del plenario de los presidentes -que decidieron entablar una nueva reunión fuera de agenda-, los Estados Unidos buscaban imponer una declaración sin consenso apoyada por las delegaciones de México, Canadá y los países del Caribe y Centroamérica, que tienen tratados de libre comercio o de preferencias con Washington.
En contraste, la propuesta de los países del Mercosur -presentada por el presidente de Uruguay, Tabare Vázquez- proponía una declaración en la que se expresaba “que no están dadas las condiciones para instrumentar el ALCA”, postura a la que se sumaba Venezuela, por entender que existen asimetrías en la región como para avanzar hacia un libre comercio.
La IV Cumbre de las Américas, a la que asistieron 32 jefes de Estado y dos vicepresidentes, concluyó hoy en el balneario argentino de Mar del Plata marcada por las discrepancias en la redacción de su declaración final.
La organización convocó una rueda de prensa para las 13.45, más de dos horas antes de lo previsto en el programa oficial, que correrá a cargo de los cancilleres de Argentina, Canadá y Trinidad y Tobago, pero luego, sorpresivamente, se reanudaron las conversaciones, fuera de agenda, para consensuar un texto final y abarcativo.
Tensas reuniones
Horas antes, el presidente de México, Vicente Fox, admitió que las negociaciones en torno del ALCA están frenadas porque “no hay un borrador” consensuado, e instó a los países del Mercosur a “acordar” un texto definitivo.
Sin embargo, los mandatarios intentaban firmar un compromiso para volver a discutir en 2006 la integración al ALCA. Esta rúbrica incluiría también las posiciones más reticentes, como la de Hugo Chávez.
“Estoy proponiendo un acuerdo para acordar. No hay un borrador escrito sobre ALCA porque se suspendió. ALCA sólo es un propósito”, admitió Fox. Anoche, los presidentes Vicente Fox y Tabaré Vázquez, contrariados por el trámite cada vez más complicado para llegar a un acuerdo, no asistieron a la Cena de Gala que reunió al resto de los dignatarios en el Hotel Hermitage.
Por ello, y porque el espíritu que campeó por la IV Cumbre entre la mayoría de los mandatarios fue de desazón frente a la imposibilidad de lograr un consenso amplio, y porque otros, la minoría, consideró que el “factor la ALCA” terminó siendo un elemento distorsivo de los objetivos del encuentro, la postura que se evaluó por la mañana era la de no realizar ninguna declaración, o una declaración formal aunque sin contendio económico concreto, y dejar que una comisión redacte un documento en los próximos 20 días.
Hasta ayer, la postura más fuerte era la de suscribir un documento que incluya los dos siguientes puntos: que los 29 países liderados por México, Colombia y Chile expresen que al ALCA “hay que consumarlo” y, por otro lado, que el Mercosur considere que “no es posible un mercado de esas características con la asimetrías existentes” en la región.
El dato sobre la ausencia de un documento final no pasó inadvertido: fue la primera vez que se llega al la víspera del cierre de las deliberaciones en una cumbre interamericana sin el documento “cerrado”.
Esto no ocurrió en las anteriores reuniones en Miami, Santiago de Chile y Québec, Canadá. Tampoco en la reunión especial que se llevó a cabo en Monterrey, México.
La cuestión planteada sobre la conveniencia o no del ALCA resultó ser el gran escollo de la IV Cumbre, ya que los países del Mercosur y Venezuela se plantaron ante la férrea ofensiva de los Estados Unidos y casi el resto de los países americanos con el argumento de que no podrían establecerse acuerdos comerciales “sin un pie de igualdad”.
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