BUSH SE METE CON IRÁN Y NORCOREA
En tanto su jefa de cancillería, Condoleezza Rice, declaró ayer que el lanzamiento de un misil balístico de largo alcance por parte de Corea del Norte sería “un acto de provocación y un asunto muy grave” y dijo que inició consultas con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU sobre eventuales medidas a tomar.
Mientras Irán sugería que pronto divulgará su propia propuesta para poner fin a la crisis sobre su programa nuclear, Bush advirtió que la suspensión del enriquecimiento y reprocesamiento de uranio no son negociables. Estados Unidos y sus socios en esta campaña –Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China– han puesto la suspensión de actividades de enriquecimiento y reprocesamiento como condición para sostener conversaciones con Irán sobre su programa atómico. Las potencias europeas esperan la respuesta de Irán antes del 29 de junio, día en que los ministros de Relaciones Exteriores se reunirán en San Petersburgo a preparar la cumbre del G-8 (Grupo de los Ocho países más industrializados).
Bryan Whitman, portavoz del Pentágono, había dicho previamente que existía información de que Corea del Norte estaría preparando el lanzamiento de un misil de largo alcance. Japón, a su vez, lanzó ayer una nueva advertencia, la tercera en 48 horas, contra el eventual lanzamiento del misil y amenazó al gobierno norcoreano con una respuesta “vigorosa” junto a su aliado estadounidense.
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