BUSH VISITA LAS ZONAS AFECTADAS
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprende hoy una nueva visita a la zona devastada por los huracanes en el golfo de México, que trata de recuperar la normalidad con el comienzo del regreso de los evacuados.
Bush tiene previsto visitar dos de las localidades más dañadas por el huracán “Rita”, Beaumont y Port Arthur, ambas en Texas, aunque el programa no iba a quedar cerrado hasta última hora, según advirtió la Casa Blanca.
Se trata de la séptima visita del mandatario al sur de los estados Unidos y la segunda a Texas desde el paso de los huracanes “Katrina”, el 29 de agosto, y “Rita”, el sábado.
El presidente, que fue gobernador de Texas y empresario petrolero en ese estado, se reunió este fin de semana en Colorado, Texas y Luisiana con las autoridades encargadas de la coordinación de la asistencia a los damnificados.
Sin embargo, no visitó las zonas directamente por el paso del “Rita” con el argumento de que no quería interferir en las tareas de los equipos de urgencia.
Bush, cuya popularidad se encuentra en los niveles más bajos de su mandato tras las críticas a su gestión del “Katrina”, ha tratado con el “Rita” de quitarse aquella mancha y demostrar que está pendiente de la situación.
Este lunes acudió al Departamento de Energía para una reunión sobre la situación del suministro de petróleo y gas tras el paso del “Rita”, que obligó a cerrar buena parte de las instalaciones de refino del crudo en la zona.
Pero su mismo entusiasmo en la respuesta no le ha evitado otras críticas. En este caso, las de que se ha interesado en especial por Texas por ser su estado y una zona petrolera y rica que vota republicano.
Luisiana tiene una gobernadora demócrata y es uno de los estados más pobres del país.
El gobernante fue preguntado este lunes tras su visita al Departamento de Energía qué le parecía esa crítica.
Bush negó que haya habido discriminación de ningún tipo en la respuesta a los huracanes y aseguró que “los esfuerzos en la asistencia, y ahora los esfuerzos de reconstrucción, tienen como objetivo ayudar a todo el mundo”.
Sí reconoció que los ciclones han puesto de manifiesto “una pobreza que (los estadounidenses) nunca habían imaginado y a la que tenemos que hacer frente, sea rural o urbana”.
La inundación de Nueva Orleans tras el paso del “Katrina” llenó las pantallas de televisión con imágenes de miles de personas atrapadas por las aguas en el Centro de Convenciones y el estadio Superdome, desprovistas de todo y en medio de escenas de violencia.
En declaraciones a EFE en Port Arthur, el alcalde, Oscar Ortiz, vino a coincidir con la opinión de Bush, aunque no precisamente por las razones que al presidente le hubiera gustado.
Ortiz opinó que la respuesta federal, en su caso, también “está lejos de ser satisfactoria” y aún no ha recibido la ayuda solicitada.
“No puedo continuar una operación así si no me traen alimentos, ayuda y agua” para asistir a la población que se encuentra en esta localidad, declaró.
Tras el paso del “Rita”, algunas zonas del Golfo de México intentan recuperar gradualmente la normalidad, aunque otras permanecen anegadas.
Los residentes han comenzado a regresar a Houston, la mayor de las ciudades evacuadas antes del huracán.
El alcalde de Houston, Bill White, ha instado a los empleados de las tiendas de alimentos, gasolineras y transporte público a regresar lo antes posible para permitir el restablecimiento de los servicios a medida que vuelvan los residentes.
También ha comenzado la “operación retorno” hacia Nueva Orleans, que tras el “Katrina” sufrió de nuevo una inundación parcial con “Rita”, que rompió de nuevo dos de los diques reparados tras el primer huracán.
El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, ha advertido a quienes vuelvan que no utilicen para beber o lavarse el agua de la ciudad, excepto en el barrio de Algiers, en el otro lado del río Misisipi y que no esperen servicios médicos.
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