BUSH VIVE SU PEOR MOMENTO
En momentos en que las encuestas revelan que su popularidad ha caído al nivel más bajo desde que asumió, el presidente George W. Bush pronunció anoche un dramático discurso en el que pidió paciencia a los norteamericanos por la situación en Irak, dijo que el sacrificio de las tropas en ese país “vale la pena” y es vital para la seguridad de Estados Unidos.
El discurso, pronunciado en el horario pico de audiencia televisiva desde la base militar de Fort Bragg, en el primer aniversario del traspaso de la soberanía en Irak, estuvo claramente destinado a recuperar respaldo ciudadano. Algo que parece cada vez más importante cuando las encuestas revelan que su imagen negativa está en el nivel más alto desde el inicio de su primer mandato, en enero de 2001.
El 53% de los norteamericanos de-saprueba su trabajo como presidente, frente al 45% que lo apoya. Bush pierde respaldo cada día, según surge de la encuesta que realizó Gallup para CNN y el diario USA Today. Sólo cuatro de cada 10 estadounidenses respaldan la forma en la que Bush conduce la guerra, contra un 58% que lo rechaza.
Bush leyó su discurso desde la base militar en el estado de Carolina del Norte ante centenares de soldados con el fin de reforzar el patriotismo que unió al país tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero que mengua con cada nuevo ataúd de un soldado que llega a Estados Unidos.
“El trabajo en Irak es difícil y peligroso. Como todos ustedes, veo las imágenes de violencia y de sangre. Cada imagen es horripilante y el sufrimiento es real. Sé que se plantean: ¿vale la pena el sacrificio? Vale la pena y es vital para la seguridad de nuestro país”, dijo Bush. “La única manera de que nuestros enemigos ganen es si nos olvidamos las lecciones del 11 de septiembre y si dejamos a los iraquíes en manos de hombres como Al-Zarqawi y si abandonamos el futuro de Medio Oriente a hombres como Ben Laden”, afirmó.
Una segunda encuesta, del diario The Washington Post y de la cadena ABC News, mostró ayer que la mayoría de los estadounidenses desconfía cuando su gobierno afirma que se avanzó mucho en Irak, aun cuando los mismos encuestados dicen estar dispuestos a mantener las tropas en ese país por años.
“El presidente está convencido de que los medios sólo se enfocan en los ataques terroristas, pero no informan nada sobre la dinámica política en Irak”, comentó a LA NACIÓN el analista senior del Consejo de Relaciones Exteriores, Walter Russell Mead.
La encuesta de Gallup mostró que el 45% de los estadounidenses cree que la Casa Blanca “nunca” podrá instaurar un gobierno estable en Bagdad y el 53% calificó a la guerra en Irak como “un error”. Y uno de cada tres encuestados opinó que Estados Unidos no está ganando la guerra.
“El objetivo de Bush con el discurso es claro: buscar más respaldo para la guerra en Irak y mejorar su imagen, lo que le permitiría contar con más fuerza para promover su agenda doméstica e internacional”, dijo a LA NACIÓN el analista senior del Centro de Política Internacional, Adam Isaacson. “La audiencia a la que apunta Bush abarca a los republicanos en el Congreso y a otros ejes de poder que comienzan a criticarlo”, explicó.
PLAN DE RETIRADA
Los demócratas y algunos republicanos en el Capitolio presionan a la Casa Blanca para que muestre resultados concretos en Irak o inicie la retirada de sus 138.000 soldados apostados allí y acepte la renuncia del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Las críticas coinciden con una dramática escalada de la violencia en Irak, con un promedio de 70 ataques terroristas por día.
“Debemos demostrar a los iraquíes que nuestra voluntad de sobrellevar esta carga no es ilimitada”, reclamaron en una carta la senadora republicana Susan Collins junto a su par demócrata Carl Levin.
Bush dejó claro anoche, no obstante, que mantendrá la ruta trazada en la guerra contra el terrorismo que comenzó hace casi cuatro años. “Tenemos trabajo por delante y habrá momentos difíciles que pondrán a prueba la determinación de Estados Unidos”, comentó. Pero para la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, el problema radica en que el Pentágono transformó a Irak en “un imán para terroristas”, por lo que Estados Unidos no puede salir de ese país sin desestabilizar Medio Oriente.
Este contenido no está abierto a comentarios

