BUSH VUELVE A LA ZONA ARRASADA POR EL KATRINA CON SU POPULARIDAD “POR EL PISO”
Bush tiene previsto visitar primero Misisipi y luego Luisiana, en un viaje en el que pasará revista a las operaciones de socorro y reconstrucción y se reunirá con algunos de los afectados por el desastre.
Con esta visita, el mismo día que se cumple el cuarto aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente quiere demostrar que es un líder sobre el terreno y hacer frente a las acusaciones de lentitud e indecisión que han llovido sobre la gestión de la crisis por parte del Gobierno federal.
Esas acusaciones han dejado por los suelos sus índices de popularidad que, según las últimas encuestas, se encuentran en los niveles más bajos de todo su mandato, por debajo del 40%. Una encuesta publicada en las últimas horas por la revista ‘Newsweek’ deja la popularidad de Bush en el 38%.
Pero quizá más preocupante para el presidente sea el dato que apunta a que el 52% de los encuestados no se fía de su capacidad para adoptar las decisiones correctas en un momento de crisis nacional. El sondeo de ‘Newsweek’ pone de manifiesto una fuerte caída en el número de ciudadanos que considera a Bush un presidente con cualidades de fuerte liderazgo.
En la actualidad, sólo un 49% de los ciudadanos cree que el presidente muestra una gran aptitud como líder, mientras que esa cifra alcanzaba el 63% inmediatamente después de las elecciones de noviembre del año pasado.
El 40% de los estadounidenses, según la revista, considera que la respuesta del Gobierno a la crisis en Nueva Orleans ha sido deficiente, el 32% cree que fue suficiente, el 21% la considera buena y el 5% la cree excelente.
Reunión en la Casa Blanca
Bush mantuvo este sábado una reunión en la Casa Blanca para tratar sobre la respuesta al ‘Katrina’. En el acto recibió los informes, entre otros, del secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff; su jefe de Gabinete, Andy Card; su asesora de Seguridad Interna, Fran Townsend, y de su consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley.
Adicionalmente, Bush despachó a la zona afectada a su vicepresidente, Dick Cheney, por segunda vez en tres días. Durante una visita a un centro de gestión de urgencias de Austin (Texas), aseguró que el Gobierno ya tiene bajo control el despliegue de asistencia y dijo creer que “nos encontramos en vías de tener controlada toda la operación del ‘Katrina'”.
Cheney expresó también su apoyo a la defenestración de uno de los personajes más criticados en la crisis, el director de la Administración Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), Michael Brown, quien ha regresado a Washington tras ser destituido el viernes como coordinador de la operación sobre el terreno.
El drenaje, a buen ritmo
Le ha reemplazado el almirante Thad Allen, quien en una rueda de prensa pudo comunicar ya el sábado una buena noticia: el proceso de drenaje de Nueva Orleans quedará finalizado mucho antes de lo que se esperaba, para principios de octubre.
Hasta ahora, los cálculos de las autoridades contaban con dejar la ciudad seca dentro de tres meses. La diferencia, según Allen, se debe a un aumento del número de las bombas de drenaje en funcionamiento “y a un poco de suerte por parte de la Madre Naturaleza, que nos ha evitado más lluvias y nos ha dado un tiempo seco”.
Hasta el momento se han confirmado más de 360 muertes en los tres estados afectados (Luisiana, Misisipi y Alabama). Más de un millón de personas han quedado desplazadas y 160.000 se encuentran alojadas en 675 albergues de la Cruz Roja repartidos por todo el país.
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