BUSSI Y VILLARREAL NEGARON SU RESPONSABILIDAD EN LA TRAGEDIA
Raúl Villarreal y Lorenzo Bussi, los presuntos jefes de seguridad de República Cromañón y Callejeros, fueron sometidos esta tarde a un careo por el juez que investiga la tragedia de Once, Julio Lucini. Sus dichos no sorprendieron a nadie: volvieron a negar que tuvieran a su cargo el control de la discoteca.
Silvia Collard, la abogada de Bussi, reveló que su cliente insistió en que la noche de la tragedia sólo se limitó a cortar entradas. Mientras que Villareal reiteró que cumplía “tareas de prensa y relaciones públicas” en el boliche y que sólo “algunas veces daba sugerencias” sobre temas como en qué lugar se debía hacer la fila para entrar al local.
En el careo también participó Diego Argañaraz, el manager de la banda Callejeros. El trámite judicial tenía como objetivo determinar el grado de responsabilidad de los tres detenidos en la trágica noche del 30 de diciembre, ya que de sus relatos “surgen contradicciones permanentes y datos nuevos para investigar”, según precisaron fuentes judiciales.
Los careos comenzaron poco antes del mediodía, unas siete horas después de que los detenidos fueran trasladados a la Alcaidía de tribunales.
Argañaraz, Villarreal y Bussi fueron indagados por su presunta responsabilidad en el incendio y la muerte de 193 personas, pero según las fuentes, de sus declaraciones surgiría que “no todos tienen el mismo grado de participación”.
Villarreal, cercano colaborador del detenido empresario Omar Chabán, negó ser el responsable de la seguridad en el boliche de Once. Bussi, de Callejeros aseguró que sólo se limitó a encargarse del corte de las entradas en la noche del 30 de diciembre, mientras que Argañaraz, como manager del grupo, insistió desde su detención que la banda no estaba a cargo de la seguridad.
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