BUSTI LE PIDIÓ LA RENUNCIA A UN MÉDICO QUE HABÍA PARTICIPADO DEL LEVANTAMIENTO CARAPINTADA
El ex carapintada Pablo Llanos, designado recientemente como secretario técnico del Hospital San Martín de Paraná, abandonó su cargo poco después de las 10.30, luego de la denuncia sobre sus antecedentes formulada en la última edición del semanario ANALISIS, que provocó que el gobernador Jorge Busti ordenara su inmediato alejamiento a la ministra de Salud y Acción Social, Graciela Degani. El médico Llanos actuó como cabecilla en la capital entrerriana en la última rebelión sediciosa de diciembre de 1990, detrás del entonces coronel Mohamed Alí Seineldín. “Nadie sabía en el gabinete de estos graves antecedentes”, se indicó desde el Poder Ejecutivo. Llanos estuvo más de doce años prófugo de la justicia, viviendo en Uruguay. Retornó al país tras la prescripción de la causa en la que estaba involucrado.
Llanos fue designado por el decreto número 50 del Ministerio de Salud y Acción Social, fechado el 15 de diciembre. En tal normativa, se nombraba al “doctor Pablo Santiago Llanos, clase 1952, MI número 10.233.220, domiciliado en calle Candiotti número 382 de Paraná” como secretario técnico del Hospital San Martín. El decreto fue firmado por Busti y Degani quienes, según se indicó anoche, “desconocían los graves antecedentes” del ex mayor del Ejército Argentino.
Según el expediente judicial iniciado tras el levantamiento sedicioso de 1990, Llanos fue quien, a punta de pistola, comandó el operativo por el cual se robaron vehículos en la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), como así también municiones y armamento en el batallón de Crespo. Como consecuencia de los hechos, murió un soldado de apellido Gómez -oriundo de Gualeguay- y se volaron puentes y caminos cuyas reparaciones le costaron a la provincia más de un millón de dólares.
La denuncia de ANALISIS provocó cierto revuelo en el gobierno y “un gran malestar” en varios de sus principales funcionarios. “No puede ser que nadie se haya percatado de sus antecedentes: ni el director del hospital, ni el secretario de Salud, ni la propia ministra”, se manifestó. Anoche, luego de una prolongada reunión con algunos de sus principales colaboradores, Busti le ordenó a Degani que este lunes, a primera hora, le pidieran a Llanos la renuncia al cargo de secretario técnico del nosocomio. Aún se desconoce si la situación puede derivar en otros alejamientos.
Llanos llegó normalmente esta mañana al hospital, inició sin problemas su tarea e incluso se reunió con el director del nosocomio. Hasta las 9.30 nadie del gobierno le había ordenado que se fuera. Según se pudo saber, el director del San Martín, Miguel Schnitman, no estaba informado de la nota publicada en ANALISIS, por lo cual tuvieron que acercarle la última edición del semanario para que se enterara. El funcionario reconoció a sus colaboradores que él era el responsable absoluto de la designación de Llanos en el cargo y contó que lo había conocido “hace no mucho tiempo”, destacando su ahínco por el trabajo.
Schnitman convocó a Llanos a su despacho y éste hizo una especie de descargo sobre su responsabilidad en los hechos del 3 de diciembre de 1990 y marcó distancia, pese a que su rol está descripto claramente en los expedientes judiciales. No obstante, según se confirmó a ANALISIS DIGITAL, poco después de las 10.30 Llanos abandonó el hospital con sus pertenencias, transformándose así en la primera baja del actual gobierno.
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