CADA VEZ MENOS UNIVERSITARIOS PIENSAN EN IRSE DEL PAÍS
Más de siete de cada diez estudiantes universitarios quieren quedarse en el país según un informe del diario La Nación y en contrapartida con el 47,4% que quería hacerlo hace sólo dos años.
Los datos provienen de un relevamiento que realiza anualmente la Universidad Austral entre estudiantes de universidades públicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires, cuyos resultados muestran una población de jóvenes más realistas, igual de descreídos sobre los dirigentes políticos y poco dispuestos a participar.
Según dijo al matutino, el sociólogo Alejandro Piscitelli Murphy, responsable del estudio, las razones de estas cifras se deben a una mayor sensación general de calma y certidumbre, pero también en que “circula el boca en boca de lo que ocurre en el exterior, a partir de quienes están volviendo. Las idealizaciones de las épocas de emigración chocan con la realidad de vivir afuera”, afirmó.
El estudio se realizó en mayo último y alcanzó a 400 estudiantes de distintas carreras, el 77,1% de los cuales tienen entre 17 y 23 años.
Con respecto al mismo estudio pero en años anteriores señaló que “en la medición de 2002 hubo una cierta reacción positiva de protesta y participación, acompañada de un pesimismo muy fuerte. En 2003 se registró una cierta euforia optimista y el 2004 muestra que sigue habiendo descreimiento, pero que hay que seguir adelante en esta realidad”, resumió Piscitelli Murphy.
Sobre otros aspectos se destacan que el 66% de los estudiantes dice no confiar nada en los políticos y la desconfianza en la policía se ubica en el 57,5%. Por otra parte, y aunque registra un 47,4% de jóvenes que tienen poca confianza, la Iglesia es la institución que mejor se posiciona entre los estudiantes universitarios y se mantiene con menos variaciones a través de los años.
A su vez, entre 1 y 10, los jóvenes calificaron al presidente Néstor Kirchner con un 4,54, al Congreso con 3,37 y al Poder Judicial con 2,75. A la Justicia, incluso, casi el 15% le puso un rotundo cero, y nadie le adjudicó un 9 o un 10.
El desencanto con las instituciones, sin embargo, no parece traducirse en mayor participación, y se mantiene la contradicción argentina de decir y no hacer. Porque aunque casi el 80% afirma que las ONG pueden ser una alternativa adecuada de participación, sólo el 9,8% trabaja efectivamente en alguna.
También sólo 5 de cada 100 jóvenes, en tanto, participan en algún partido político. El 61% piensa que esas agrupaciones no permiten la integración activa de las nuevas generaciones y prácticamente el 80% cree que los políticos no aprendieron de la crisis y siguen sin abrir posibilidades de participación a los ciudadanos.
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