CADENA PERPETUA POR MATAR A SU MUJER DE UN MAZAZO Y LUEGO DESCUARTIZARLA
La Cámara de Casación Penal confirmó una condena a prisión perpetua a un hombre que durante una fuerte discusión asesinó a su mujer de un golpe en la cabeza con una maza de metal para preparar milanesas y luego descuartizó el cuerpo, arrojando algunas de sus partes en basureros y enterrando los demás restos en su casa.
El fallo fue dictado por la Sala I del máximo tribunal penal del país al rechazar el recurso deducido por la defensa, por lo que confirmó una sentencia del Tribunal Oral 18 que condenó a Josué Vequi Martínez por ser autor del delito de “homicidio agravado por el vínculo”.
El hecho ocurrió el 19 de octubre de 2003 en el interior de la vivienda que Vequi Martinez, un joven albañil, habitaba con su esposa Elia Churqui Nina, en Villa Fátima de esta Capital.
Según surge del expediente al que accedió Infobae.com, el hombre golpeó a su cónyuge en el costado de su cabeza con una maza de metal que usaba para preparar milanesas, provocándole “fracturas en los huesos temporal, parietal y peñasco del lado izquierdo que determinaron su muerte”.
Luego descuartizó el cuerpo, arrojando algunas de sus partes en dos distintos basureros ubicados cerca de su casa, enterrando los demás restos en su casa, de acuerdo al fallo.
La defensa del acusado había pedido que el hecho fuera encuadrado como homicidio preterintencional, al sostener que Vequi no había tenido intención de matarla.
Al hacer su descargo, el hombre sostuvo que fue la mujer la que comenzó la discusión y tomó la maza, y que luego el se la sacó y como estaba “muy nervioso” la golpeó, sin imaginarse que la mataría.
Luego confesó que arrastró el cuerpo hasta el baño y finalmente, luego de comprobar que estaba muerta, decidió descuartizar el cadáver.
Para la Cámara, el hombre “debió haber previsto que el objeto utilizado –maza para machacar milanesas- dirigida a la cabeza, podía razonablemente causar la muerte”, ello sumado a las características físicas de los protagonistas del hecho, llevaron a los jueces a descartar la preterincionalidad del homicidio.
Los camaristas Raúl Madueño, Alfredo Bisordi y Liliana Cattucci consideraron que tampoco hubo circunstancias de atenuación, aún cuando la muerte de la mujer se hubiese producido durante una discusión que habrían mantenido los esposos, y el alegado “historial de violencia doméstica” que imperaba entre ellos.
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