CAEN POR EL CRIMEN DE TRES ANCIANOS QUE LES DABAN DE COMER
Tienen 16 y 34 años, son de Junín y se habían ganado la confianza de tres ancianos españoles (dos hombres y una mujer, hermanos entre sí) que fueron asesinados a golpes el miércoles pasado. Ayer quedaron presos, acusados del triple crimen, que según los investigadores habrían cometido bajo los efectos de alguna droga. Dicen que se enfurecieron porque sus víctimas no les dieron la combinación de una caja fuerte que contenía mucho dinero.
Para la Policía, los asesinos de Agustín, Josefa y José Villalba Ron, de 78, 82 y 84 años, serían los dos hermanastros detenidos ayer a las siete y media de la mañana, luego de cinco allanamientos en las zonas urbana y rural de Junín que contaron con la colaboración de 25 testigos. En esos operativos participaron más de 50 policías de la Bonaerense.
Los investigadores dijeron ayer que los detenidos eran conocidos de los ancianos asesinados.
“Eran gente que se acercaba a la casa para pedirles comida y ropa, y a quienes las víctimas habitualmente ayudaban”, dijo una fuente policial.
Según el relato de los vecinos, el día del crimen habrían llegado a la casa en compañía de una nena de dos años con síndrome de Down, sobrina de uno de ellos, para no despertar sospechas.
Una vez que uno de los jubilados abrió la puerta, le dieron un fuerte golpe en la cara, lo que provocó que se cayera al suelo. Entonces, entraron a la casa y les dieron una paliza a los tres ancianos, mientras les exigían la combinación de la caja fuerte. Se cree que los ladrones desconocían que había unos 70.000 pesos escondidos en distintos sitios de la casa, incluso en el gallinero.
Tras concretar el triple crimen, los acusados huyeron con sólo 250 pesos que encontraron encima de una heladera. No está claro qué sucedió con la nena que habían llevado los asesinos (algunos investigadores creen que pudieron haber ido con la nena otro día y no el día del triple crimen, y que eso pudo confundir a los vecinos que hablaron de ella).
El detenido de 34 años tenía heridas en los nudillos. La principal hipótesis ahora es que los ancianos fueron atacados brutalmente a trompadas y patadas.
El mayor de los sospechosos fue capturado en una casa del centro de Junín cuando, según los investigadores, “se preparaba para huir” de esa zona al verse cercado por la Policía. En esa misma casa se hallaron zapatillas ensangrentadas que serán sometidas a pericias.
También se secuestró un fierro con manchas de sangre, pero la Policía cree que pudo haber sido utilizado para la caza de nutrias y liebres, oficio al que se dedica el cuñado del sospechoso.
El fiscal del caso, Marcelo Tuñón, dijo ayer a Clarín que el mayor de los detenidos ya cumplió una condena a 13 años de cárcel por robo a mano armada. Estuvo preso en las cárceles de Sierra Chica y de Junín, y quedó libre en noviembre de 2004. Ahora está alojado en la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones local y será indagado por Tuñón hoy o mañana.
Mientras tanto, el adolescente de 16 años —apresado en la casa de su madre—, fue puesto a disposición de la Justicia de Menores. Si se comprueba que ellos fueron los autores del crimen, “seguramente les van a dar reclusión perpetua”, aseguró el fiscal.
El crimen de los ancianos españoles se descubrió el jueves pasado en una casa ubicada en Primera Junta 789, del barrio Villa Belgrano, y conmocionó a todo Junín. Los hermanos Villalba habían llegado de Cataluña hacía 60 años. Ninguno tenía hijos, y vivían solos. Entre campos, locales y casas, eran dueños de más de 40 propiedades. Según los vecinos, eran gente generosa.
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