CALCULAN QUE EL MASIVO APAGÓN LE COSTÓ UNOS 6000 MILLONES DE DÓLARES A ESTADOS UNIDOS
“Para una economía de 10 billones de dólares, como la estadounidense, no es una gran pérdida”, afirma hoy el matutino The Wall Street Journal, que predice que el crecimiento del país no se verá ralentizado por lo ocurrido el pasado jueves.
Sin embargo, reconoce que el apagón supondrá una nueva “interferencia y distracción” para los negocios y los consumidores, que ya tuvieron que lidiar en los últimos años con el terror a los atentados terroristas, las invasiones, la volatilidad de los mercados, y los escándalos corporativos.
Además, podría provocar un altibajo en los datos económicos de agosto, tras unos meses en los que la economía estaba dando muestras de fortalecimiento.
La zona donde se produjo el apagón es especialmente delicada, no sólo porque afectó a grandes urbes como Nueva York, sino porque de este área procede la cuarta parte de la producción manufacturera de todo el país.
Las pérdidas económicas se extendieron por varios sectores, entre ellos los comercios, que tuvieron que cerrar sus puertas, y las líneas aéreas, que suspendieron cerca de un millar de vuelos.
Sin embargo, otros negocios resultaron beneficiados, según cita el diario, como los hoteles de Nueva York, que alcanzaron una ocupación del ciento por ciento en la noche del jueves con las personas que no podían regresar a casa.
Como ejemplo, cita también a la cadena de artículos para el hogar Home Depot, que el viernes vendió más de 5.000 generadores eléctricos, y a los trabajadores de la Policía, bomberos y conductores de micros de Nueva York, que verán recompensadas sus horas extras con mayores ingresos.
Además, el apagón puso a pleno rendimiento a industrias que antes trabajaban a medias, como la del automóvil, que ahora deberá recuperar la producción perdida durante las horas de oscuridad.
No obstante, el corte de electricidad que sufrió esta área geográfica dejó numerosas pérdidas en diversos sectores, difíciles de cuantificar.
Los economistas de la industria energética y de servicios tienen varias formas de estimar el coste económico y social de un apagón, pero la más extendida es la de analizar cuánto estaría dispuesto a pagar un consumidor para evitar estas interrupciones.
Según las encuestas realizadas, cada familia pagaría de 1,75 dólares por evitar cada hora del apagón, mientras que los grandes comerciantes estarían dispuestos a abonar 47 dólares por cada kilovatio hora perdido.
Usando esta aproximación, la consultora Brattle Group estima que el apagón de la semana pasada tuvo un coste económico y social para las zonas afectadas de unos 6.000 millones de dólares, según recoge el diario.
Esta cifra incluye, según explica, desde la comida echada a perder en los domicilios hasta los ingresos de los comerciantes, pasando por otras cuestiones más subjetivas, como el inconveniente que supuso para los televidentes perderse su programa favorito.
Otro de los economistas citados por The Wall Street Journal, Mark Zandy, afirmó que el apagón no tendrá efectos económicos importantes para el país, pero sí puede provocar problemas a largo plazo a los estados afectados, como el de Nueva York.
Como media, cada neoyorquino paga 10,8 dólares por kilovatio hora, un 52 por ciento más que la media nacional, factura que se incrementará si, como es previsible, se hacen nuevas inversiones para hacer modernizar la red eléctrica.
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