Calidad para un pobre fútbol argentino
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2013/09/33155.jpg)
1 Las razones de los regresos
2 ¿Por qué son los mejores del fútbol argentino?
3 ¿Qué les ofrecen a sus clubes?
4 ¿Qué pasó cuando no estuvieron en el equipo?
5 Un futuro con varios objetivos
FERNANDO GAGO
1 No resultó sencilla la vuelta a la Ribera. Pero Fernando Gago se reencontró con el club que lo vio nacer. Un futuro incierto en Valencia, situaciones familiares (el nacimiento de su hijo) y la necesidad de continuidad con la Copa del Mundo por delante, lo convencieron de que su futuro era pegar la vuelta hacia el fútbol argentino. Boca hizo un primer intento, en el comienzo de 2013, por tener a Gago, pero el pedido del jugador de un contrato de ocho años más la elevada cotización de venta del equipo español frenaron el retorno -terminó jugando seis meses a préstamo en Vélez-. Pero el club de la Ribera, con Daniel Angelici a la cabeza, se lanzó de lleno a tratar de comprar la ficha del volante central y lo logró. Gago sabía del riesgo por asumir, pero con Carlos Bianchi en la conducción y un equipo que cuenta con las figuras de Juan Román Riquelme y Cata Díaz, el futbolista que supo vestir la camiseta de Real Madrid, aceptó el vínculo con el club xeneize por tres años (se pagaron 1.700.000 euros).
2 No existe en el fútbol doméstico un volante central con el dominio del campo que tiene Fernando Gago. Sólo por una determinación personal está jugando en estas tierras, ya que su talento y nivel demuestran que puede actuar en la elite de la pelota. Los 113 partidos en Real Madrid, los 32 en Roma y los 18 en Valencia, le sumaron una cuota de categoría a toda su batería de recursos. En los primeros seis meses de 2013 que jugó en Vélez dejó algunas dudas, ya que por una serie de lesiones apenas jugó 8 partidos. Sin embargo, en Boca parece haber optimizado su físico y con sólo dos partidos con la camiseta de Boca despejó todas las dudas de que su potencial podía estar en declive. Incluso, es una ficha vital en la estructura del seleccionado nacional y la pieza de encastre perfecta para hacer funcionar al bloque ofensivo argentino: Messi, Agüero, Di María e Higuaín.
3 Le dio a Boca una identidad de juego que no había podido lograr de la mano de Riquelme. Se advierte que comprendió en muy poco tiempo lo que pretende el Virrey, una idea que a algunos de sus compañeros les llevó nueve meses asimilar. Con él Boca mostró su mejor versión, potenció al resto de sus compañeros, el equipo creció en el dominio del balón -la prédica del Virrey- y le ofreció equilibrio al conjunto.
4 Es curioso, porque en las cinco fechas que estuvo ausente, en tres de ellas el equipo xeneize cayó derrotado (Newell's, Estudiantes y Olimpo), y en las que venció, en una se vio favorecido por los errores arbitrales (ante Belgrano) y sólo ante frente a Rafaela no se sintió su falta de conducción.
5 Una de las primeras ideas de Gago es poder llevar a Boca a un nuevo título del fútbol doméstico y clasificarse para la Copa Libertadores 2014. Pero sin duda que estar en el plantel que juegue la Copa del Mundo de Brasil 2014 (la primera para él con el seleccionado mayor), es la meta principal de Fernando Gago, que destila elegancia y talento.
98
Son los partidos de Gago en Boca. Apenas convirtió un gol, pero cosecha 5 títulos en la Ribera (Apertura 2005 y Clausura 2006, Sudamericana y Recopa 2005 y Recopa 2006).
"A mí me parece que si jugás bien vas a tener más chances de ganar. Es bastante lógica la ecuación. Así que si seguimos jugando así, más chances tendremos. Debemos encontrar la regularidad"
Fernando Gago
MAXI RODRÍGUEZ
1 Una parte, apenas una parte de la vida es el dinero. La vida, también la pelota, corre por otro camino. Maximiliano Rodríguez entendió, un año y tres meses atrás, que el sentimiento no gana en euros: ningún billete puede comprarlo. Durante tres años le susurraron al oído los dirigentes rosarinos: "Tenés que volver. El tiempo es ahora". El corazón leproso latió más fuerte en junio de 2012, apenas nació Aitana, su segunda hija. Con Tata Martino, el ídolo, como capitán de un barco que se hundía: Newell's era candidato a descender, como su gigante colega. Volvió Maxi. Volvió Scocco. Volvió Heinze. Con 31 años, con una vida futbolera cinco estrellas por Europa (Espanyol, Aleti Madrid, Liverpool), dejó todo, pero todo por amor. Dejó mudo al gigante inglés: ganaba unos 4 millones de euros por temporada a cambio de migajas, ovaciones y una B Nacional con un deseo desfachatado de arrebatarlo. La Fiera, con pasado y futuro de selección, cerró los ojos. Juego bellísimo, campeón del Torneo Final 2013, semifinales de la Copa Libertadores y… un promedio, hambriento ayer y glotón hoy.
2 El juego de la pelota local viaja en clase irregular. A veces, ciertas paradas ofrecen esperanzas. Un gol, una jugada, un partido. Algún equipo. Como Newell's. La desesperanza se lleva los apellidos: Verón y Riquelme, por caso, pierden contra el tiempo. Sus nombres son demasiado grandes para sus diminutos, esporádicos, inconsistentes aportes técnicos. No hay ídolos, casi no existen referentes. La Fiera representa todo eso… que no se ve.
3 Si Newell's sigue siendo el productor principal de una obra teatral global en decadencia, Maxi es el actor principal para disfrazar la realidad. Ya sin Sccoco ni Martino, el volante se creyó eso de ser un delantero fulminante. Juega, corre, mete, llega, vuelve. Y empieza otra vez. Es solidario en las formas y soberbio en los hechos. Marca diferencias como pocos. Tiene la cinta del símbolo y es capitán del silencio. No pelea por los premios adeudados: lucha (y gana) contra piernas agresivas. Ayer, con Nacho; hoy, con Trezeguet. Maxi es… Newell's. Por uno, por el otro, vuelve a estar ahí: arriba de todos.
4 Cuando Newell's, por citaciones seleccionadas, lesiones o suspensiones no lo cuenta, el equipo resta. Es un mar de buenas intenciones sin tierra firme. Mantiene el modo, conserva el toque, el equilibrio conceptual, pierde en peligro, en deseo. Un dato, que a veces sirve para ilustrar historias: el equipo rosarino perdió una vez en el torneo, un drástico 3-0 contra Vélez en la sexta fecha. ¿Maxi? No jugó.
5 Un Mundial Sub 20, una Copa Intertoto con el Aleti, una Copa de la Liga en Liverpool, el Torneo Final con Newell's y hasta el gol más bonito en una Copa del Mundo (aquel bombazo contra México en 2006) no le quitan el sueño: pelear este torneo y volar a Brasil. La Fiera es, claro, actor de selección.
Este contenido no está abierto a comentarios

