CALLEJEROS APELÓ EL PROCESAMIENTO POR HOMICIDIO CULPOSO
Tal como estaba previsto, los abogados de los integrantes de la banda de rock Callejeros apelaron este mediodía el procesamiento por homicidio culposo que les impuso la semana pasada el juez de instrucción Julio Lucini, quien investiga la tragedia ocurrida en República Cromañón.
A través de un escrito que fue presentado hoy en tribunales, la defensa de los músicos objetó duramente los fundamentos del fallo que el viernes pasado los procesó por el homicidio culposo agravado de las 193 víctimas de la tragedia de Once.
En la apelación, el abogado Mariano Silvestroni señala que el magistrado “afirma que no puede probar que los integrantes de Callejeros hayan ingresado pirotecnia a Cromañón para el show del 30 de diciembre, pero a la hora de resolver desconoce la relevancia de esta afirmación”.
Por este motivo, el letrado acusa al juez Lucini de confundir “los niveles de la moral y el derecho”, ya que “le atribuye (a los músicos) la obligación de enviar un mensaje a su público con el fin de que no se utilizaran más bengalas… y les impone el deber de conseguir ese objetivo. Y dice que si no podían lograrlo, no debían tocar más en vivo…El problema es que esa obligación jurídica no existe”.
De esta manera, Silvestroni señala que el procesamiento “se apoya en una consideración de índole moral que, además de generar una manifiesta inconstitucionalidad por violación del principio de reserva legal, pone de manifiesto la absoluta incomprensión de la realidad sobre la que se debe juzgar”.
El defensor afirmó en su apelación que Lucini dio por cierto sin pruebas al respecto, “que los integrantes de Callejeros solicitaron un insuficiente cacheo”, que la banda “era un verdadero grupo empresario”, y que “como habían estado en Cromañón varias veces debieron haber” sabido de la falta de una puerta de emergencia.
En este sentido, el abogado aseguró que la banda “sólo se preocupaba por las cuestiones artísticas”, mientras que los empresarios se encargaban de la organización. Y agregó que Callejeros “no tenía obligación de chequear las condiciones de seguridad de Cromañón, ni de asegurarse de que (Omar) Chabán hubiese optado por la forma jurídica adecuada para que el lugar pudiese albergar a cuatro mil personas”.
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